La central obrera cuestiona los sumarios del Gobierno a los gremios del transporte

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La Confederación General del Trabajo (CGT) salió nuevamente al cruce del Gobierno nacional tras la decisión del Ministerio de Capital Humano de iniciar sumarios contra los sindicatos La Fraternidad y la Unión Tranviarios Automotor (UTA), por no acatar la conciliación obligatoria en el marco del último paro general del 19 de febrero.
La medida oficial, impulsada por la cartera que conduce Sandra Pettovello, incluye la posibilidad de fuertes sanciones económicas, con multas que, según se informó, podrían ir desde el 50% hasta el 2.000% del valor mensual del salario mínimo, vital y móvil por cada trabajador afectado por las medidas de fuerza. La CGT consideró estas penalidades como una avanzada “estrictamente política” contra la actividad gremial.
Desde la cuenta oficial de la central obrera en X (ex Twitter), @cgtoficialok, se difundió un comunicado en el que el Consejo Directivo Nacional manifestó su rechazo frontal a la iniciativa del Gobierno de Javier Milei, al entender que se trata de un intento de disciplinar a los sindicatos que se alinearon con la protesta nacional convocada por la central.
Un comunicado en defensa de la protesta sindical
En el texto difundido, la CGT subraya que las acciones de La Fraternidad y la UTA se encuentran amparadas por la Constitución Nacional y por los convenios internacionales que garantizan la libertad sindical y el derecho a la huelga. En ese marco, remarcan que la respuesta estatal no debería orientarse a sancionar a las organizaciones, sino a atender las causas de fondo del conflicto social y económico.
La central obrera sostiene que, lejos de “perseguir legítimas acciones gremiales”, el Gobierno debería concentrarse en revertir lo que define como una “escalada indetenible” del cierre de empresas, el aumento del desempleo y la pérdida acelerada del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones.
Contexto del conflicto y alta adhesión al paro
El trasfondo de la disputa está marcado por el fuerte paro nacional del 19 de febrero, convocado por la CGT en rechazo al rumbo económico y laboral del Gobierno. La medida tuvo una elevada adhesión en el transporte ferroviario y automotor, lo que motivó las actuaciones del Ministerio de Capital Humano sobre los gremios que no se ajustaron a la conciliación obligatoria.
En su comunicado, la central remarca que la masividad del paro refleja el malestar social y reclama al Poder Ejecutivo que tome nota de ese clima en lugar de recurrir a sanciones ejemplificadoras. También advierte que la conflictividad tenderá a aumentar si no se adoptan políticas que protejan el empleo, el salario y las prestaciones previsionales.
- La CGT denuncia sanciones “políticas” contra La Fraternidad y la UTA.
- Capital Humano evalúa multas de hasta el 2.000% del salario mínimo por trabajador.
- La central exige que el Gobierno atienda el desempleo y la caída del poder adquisitivo.
“Es con trabajo que se disminuye la conflictividad social, no con persecución política y sindical”, remarca el comunicado de la CGT al cuestionar la postura del Gobierno nacional.
Con este nuevo capítulo en la tensión entre la Casa Rosada y la central obrera, el escenario gremial se mantiene en estado de alerta. La definición sobre las eventuales multas y los sumarios contra La Fraternidad y la UTA será clave para medir hasta dónde el Gobierno está dispuesto a avanzar en su política hacia los sindicatos y cómo responderá el movimiento obrero organizado.

