La Casa Rosada se mantiene al margen del cruce Papa–Trump

El Gobierno toma distancia del choque entre el Papa y Trump

El Papa y Donald Trump en medio de la tensión por Medio Oriente

NewsITe

El Gobierno argentino optó por el silencio frente a la escalada verbal entre el Papa León XIV y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desatada por el conflicto en Medio Oriente. Pese al estrecho alineamiento de la gestión de Javier Milei con Washington, en la Casa Rosada descartan cualquier pronunciamiento formal sobre la controversia.

Fuentes oficiales indicaron que la estrategia es evitar una confrontación abierta con la Iglesia Católica, marcando distancia de etapas anteriores de tensión entre el poder político y la jerarquía eclesiástica. En este contexto, la administración libertaria busca mantener equilibrio entre su cercanía con Trump y el respeto institucional hacia el pontífice, cuya figura sigue teniendo alto impacto simbólico en la Argentina.

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La disputa se intensificó luego de que el Papa afirmara que “no teme” a la administración republicana y ratificara que continuará defendiendo “con firmeza” el mensaje del Evangelio, al tiempo que reclamó un cese del fuego frente a la escalada entre Estados Unidos e Irán. Las declaraciones generaron una dura respuesta de Trump y tensaron aún más el escenario internacional en torno al conflicto en Medio Oriente.

Desde Balcarce 50, sin embargo, insisten en que el país no se involucrará en el cruce. “Como todo emperador, tuvo su primer conflicto con la Iglesia Católica”, ironizó una fuente con llegada al Presidente, aunque dejó claro que no habrá posicionamiento público. El comentario refleja la mirada interna sobre el estilo confrontativo del mandatario norteamericano, pero no supone un cambio en la línea oficial.

Equilibrio diplomático y cálculo político

Los gestos de sintonía política de Milei hacia Trump han sido constantes en los últimos meses, en línea con la búsqueda de respaldos externos en medio de la delicada situación económica local. No obstante, en esta oportunidad el Gobierno prefiere un bajo perfil, especialmente ante la expectativa por una posible visita del sucesor de Jorge Bergoglio al país, un hecho que tendría fuerte impacto político y social.

En contraste con la cautela argentina, otras figuras de la derecha internacional, como la primera ministra italiana Giorgia Meloni, se mostraron más distantes de Trump, lo que desató críticas del ex mandatario estadounidense, que la calificó de “poco valiente”. El episodio ilustra las tensiones dentro del propio bloque conservador global frente al manejo de la crisis en Medio Oriente.

  • El Gobierno argentino evita pronunciarse para no tensar su relación con la Iglesia.
  • La Casa Rosada busca preservar el vínculo estratégico con Estados Unidos.
  • El conflicto en Medio Oriente vuelve a exponer divisiones en el tablero internacional.

“Decir cualquier cosa en contra de Trump es pelearte con él”, resumió un integrante de la mesa política del oficialismo, aludiendo al carácter imprevisible del líder republicano y al riesgo de un cortocircuito diplomático.

Con varios gestos de apoyo y asistencia financiera asociados a Estados Unidos, en el oficialismo reconocen en voz baja que Washington es hoy el principal aliado externo. Por eso, en un escenario de alta volatilidad global y con la economía local aún frágil, el Gobierno apuesta a no quedar atrapado en la grieta que se abrió entre el Papa y Trump, y a sostener una postura prudente frente a un conflicto que excede las fronteras argentinas.

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