Vecinos de la vivienda donde ultimaron a Hernando Andrés Borras señalaron que en el homicidio habría actuado una gavilla de sicarios baratos conocida como “Los Picudos”. En la escena quedaron 28 vainas servidas calibre 9 milímetros que fueron enviadas a peritaje. La hipótesis principal apunta a rencores entre mujeres, originados en la presunción de que la hijastra de Borrás habría “batido” a otra mujer que quedó presa.

De la redacción de EL NORTE
[email protected]
Trascendieron detalles de las circunstancias en la que se habría producido el homicidio de Hernando Andrés Borrás, el nicoleño de 34 años, oriundo de barrio las Mellizas, que el pasado martes recibió varios impactos de bala que terminaron con su vida en una precaria vivienda de Villa Gobernador Gálvez.
El brutal ataque ocurrió durante la noche del martes 4 alrededor de las 22.45 en Marcos Paz y Granaderos a Caballo, en el límite de barrio Tessore y La Tablita de la mencionada localidad santafesina. Conforme a los primeros testimonios, el crimen de Borrás, en el que también resultó baleada en una pierna una joven de 16 años, se produjo cuando cuatro hombres en moto irrumpieron en la boca del pasillo en el que residían. Una vez allí, habrían llamado a los gritos a la hija de la pareja del hombre ultimado, una joven de 27 años. El crimen se habría producido cuando Borrás se asomó para ver quién llamaba, momento en el que los atacantes sin mediar palabras lo acribillaron a balazos.
En la escena quedaron 28 vainas servidas calibre 9 milímetros que fueron enviadas a peritaje. El caso quedó en manos de la fiscal Marisol Fabbro, y entre las pesquisas la hipótesis principal del crimen habría sido una bronca y rencores entre mujeres originada en la presunción de que la hijastra de Borrás habría “batido” a otra mujer que quedó presa. En venganza habría actuado la gavilla de “Los Picudos”.
Testimonios
En declaraciones de vecinos efectuadas al Diario La Capital de Rosario, se consigna que el crimen de Borrás ocurrió alrededor de las 22.45 del martes 4 cuando al pasillo llegaron cuatro hombres en dos motos “de gran cilindrada”. Uno de ellos gritó el nombre de la hijastra de Borrás y cuando éste se asomó a la puerta comenzaron los disparos que no solo impactaron en él, sino también en una vecina de 16 años que reside a unos metros de la casa de la víctima. “Estaba cocinando y escuché como veinte disparos. Cuando me asomé vi tirado a Andrés y herida a una piba que es vecina”, indicó una residente del pasillo.
Las pesquisas creen que la usina motivadora del crimen habría sido una bronca y rencores entre mujeres. “Acá no hay falopa ni otra cosa: es odio”, explicó otra residente de la zona.
Borrás era el padrastro de una joven de 27 años a la que, según contaron en el vecindario, integrantes de la banda Los Picudos buscaban para matarla. “Hay una bronca entre pibas. Una de ellas dice que fue traicionada y le pidió a Los Picudos que busquen a su rival y la maten. Parece que esta piba batió la cana y alguien quedó presa”, comentó a los medios otra vecina.
Los Picudos conformarían una gavilla de pibes armados que los investigadores habrían descripto como “mano de obra barata” en la economía del delito. Estos jóvenes sicarios, en su mayoría menores, se hicieron conocidos luego de balear dejando al borde de la muerte al policía de la Motorizada Gabriel Sanabria, el 27 de mayo de 2022 en Arijón al 400 de Rosario, y por el crimen de Geraldine Mora Gómez, de un año y medio, el 13 de junio de 2022 en Mitre al 2600 en el barrio La Rana de Villa Gobernador Gálvez. En ese ataque también fueron baleados un tío y la abuela de la nena.

