El complejo agroindustrial arrancó 2026 con mayor aporte de divisas

Las exportaciones de la agroindustria argentina registraron un incremento del 7% interanual en el primer bimestre de 2026, de acuerdo con un relevamiento del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) al que accedió Noticias Argentinas. El desempeño consolida al sector como uno de los principales generadores de divisas para la economía nacional en el arranque del año.
Entre enero y febrero, el complejo agroindustrial acumuló ventas externas por 7.463 millones de dólares, lo que equivale a 489 millones de dólares adicionales respecto del mismo período de 2025. El dato cobra relevancia en un contexto de volatilidad cambiaria y discusión sobre la competitividad externa de la producción argentina.
Desde el CAA siguen de cerca la evolución del Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) que publica el Banco Central. Según el informe, el indicador registró en el último mes una caída del 4% en relación con el nivel previo. Pese a esa baja, aún se ubica un 3% por encima del promedio de 2025, lo que sostiene cierto margen de competitividad para las exportaciones del sector.
En el desagregado mensual, febrero aportó 3.341 millones de dólares en divisas provenientes de la agroindustria. Esa cifra se ubicó 158 millones de dólares por debajo de lo exportado en febrero de 2025, lo que implica una merma del 4,5%. Sin embargo, el mejor desempeño de enero y la recuperación de algunos complejos explican que el balance bimestral resulte positivo.
Trigo, girasol y carne, los motores del crecimiento
De acuerdo con el reporte, el incremento general estuvo impulsado fundamentalmente por los complejos de trigo, girasol y carne más cuero vacuno, que se consolidaron como los pilares del avance exportador en lo que va de 2026. Estas cadenas productivas compensaron la retracción observada en otros rubros tradicionales del agro.
En contraste, los complejos de maíz, soja y maní mostraron una performance más débil, con caídas que amortiguaron el crecimiento del índice general. Factores como la variabilidad climática, cambios en los precios internacionales, costos logísticos y decisiones comerciales de los exportadores incidieron en estos resultados.
El informe también destaca el comportamiento relativo de algunos sectores con mayor dinamismo en el arranque del año. Tabaco, girasol y porcinos se ubicaron entre los más expansivos, con tasas de crecimiento superiores al promedio del complejo agroindustrial.
Fuerte salto del complejo girasol y desafíos de competitividad
Uno de los datos más llamativos del relevamiento es la evolución del complejo girasol, que registró una variación positiva del 220% en el bimestre frente a igual período de 2025. El salto se explica tanto por una mayor colocación de aceite y subproductos en mercados externos como por mejores precios internacionales en algunos destinos clave.
Desde el sector agroindustrial subrayan que, más allá de los buenos números del comienzo de 2026, persisten desafíos en materia de competitividad sistémica: presión impositiva, infraestructura logística, financiamiento y estabilidad macroeconómica. La evolución del tipo de cambio real y de los costos internos será determinante para sostener el nivel de exportaciones en los próximos meses.
El CAA remarca que la agroindustria continúa siendo un actor central en la generación de divisas y empleo, pero advierte que se necesitan reglas claras y previsibilidad para consolidar la tendencia de crecimiento.
Con un primer bimestre positivo, el desempeño del campo y la industria de alimentos será clave para el ingreso de dólares durante el resto del año. La atención del mercado y de los analistas se centra ahora en la próxima campaña y en la respuesta de los principales complejos exportadores frente al escenario cambiario y de precios internacionales.

