Prueba piloto para el regreso de hinchas visitantes

NewsITe
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) dará este viernes un paso clave hacia el regreso del público visitante en el fútbol de ascenso. A través de una conferencia de prensa en el Predio Lionel Andrés Messi, en Ezeiza, se anunciará una prueba piloto en la Primera Nacional, la segunda categoría del fútbol argentino, que podría marcar el inicio de una nueva etapa para los hinchas.
Según trascendió, el plan inicial contempla el regreso acotado de simpatizantes visitantes en dos encuentros correspondientes a la décima fecha del torneo: Quilmes – Nueva Chicago y Colegiales – Temperley. Estos partidos funcionarán como banco de pruebas de los nuevos protocolos de seguridad y organización, acordados entre la AFA y las autoridades provinciales.
La conferencia está prevista para las 14.30 y contará con la presencia del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia; el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso; el titular de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide), Guillermo Cimadevila; y directivos de Quilmes, Nueva Chicago, Colegiales y Temperley. Todos ellos explicarán los alcances de la medida y las condiciones que deberán cumplir los clubes para recibir a la parcialidad visitante.
Cómo será la prueba en los dos partidos seleccionados
En el caso de Quilmes – Nueva Chicago, el encuentro se disputará el sábado 18 de abril desde las 16.30 y el estadio del “Cervecero” estará habilitado para recibir a unos 5.000 hinchas del club de Mataderos. Por su parte, Colegiales recibirá a Temperley en Munro el domingo 19 a las 14.00, con un cupo estimado de 1.500 simpatizantes visitantes.
Las autoridades remarcan que se trata de una prueba controlada, con fuerte despliegue de seguridad y coordinación entre los organismos provinciales, la AFA, los clubes y las fuerzas policiales. El comportamiento de las parcialidades y el cumplimiento de las disposiciones serán determinantes para evaluar la posibilidad de extender este esquema a otros encuentros y categorías.
Un regreso que se hace esperar desde hace casi dos décadas
La segunda división del fútbol argentino lleva casi 19 años sin público visitante de manera regular. El último antecedente con ambas hinchadas en un partido de ascenso se remonta al 25 de junio de 2007, cuando Nueva Chicago y Tigre disputaron la recordada Promoción por un lugar en Primera División, una serie que quedó en manos del “Matador”, que logró el ascenso tras 27 años.
Aquel encuentro terminó en tragedia: tras la derrota de Chicago, se produjo una invasión al campo de juego, agresiones a los futbolistas y graves incidentes en las afueras del estadio. El saldo fue de 14 heridos y un hincha fallecido, Marcelo Cejas, de 41 años, que recibió el impacto de una piedra y luego golpes en el suelo por parte de un grupo de violentos.
Ese episodio fue determinante para que la AFA resolviera, junto con las autoridades de seguridad, la prohibición casi total de hinchas visitantes en el ascenso. Solo hubo una excepción parcial durante la temporada 2011/12, cuando River Plate jugó en la B Nacional y, por su convocatoria y relevancia, se habilitaron partidos con ambas hinchadas bajo estrictos operativos.
Claves de la medida y lo que se viene
- Objetivo principal: evaluar la viabilidad del regreso gradual del público visitante en el ascenso.
- Partidos elegidos: Quilmes – Nueva Chicago y Colegiales – Temperley, ambos por la Primera Nacional.
- Cupos estimados: 5.000 hinchas visitantes en Quilmes y 1.500 en Munro.
- Participación estatal: fuerte intervención del Ministerio de Seguridad bonaerense y de Aprevide.
- Evaluación posterior: los resultados de esta prueba piloto serán determinantes para definir próximos pasos.
“Se trata de un ensayo responsable y controlado. El comportamiento de todos será clave para recuperar, de manera definitiva, la presencia de las dos hinchadas en las canchas”, deslizan en el entorno de la dirigencia del fútbol argentino.
De funcionar de manera positiva, esta experiencia podría abrir el camino a la recuperación de un rasgo tradicional del fútbol argentino: las tribunas ocupadas por las dos parcialidades. El próximo fin de semana será, así, un termómetro decisivo para medir cuánto está preparado el ascenso para convivir nuevamente con público local y visitante.

