Delegado de Trump presiona por la segunda fase del plan para Gaza

NewsITe
Jared Kushner, yerno y asesor principal del expresidente de Estados Unidos Donald Trump, mantuvo este domingo una intensa agenda diplomática en Egipto, donde se reunió con representantes del grupo islamista Hamás, mediadores egipcios y el coordinador especial de Naciones Unidas para el proceso de paz en Medio Oriente, Nickolay Mladenov. El objetivo central del encuentro fue acelerar la aplicación de la segunda fase del plan de paz estadounidense para la Franja de Gaza.
De acuerdo con fuentes al tanto de las conversaciones, el dirigente de Hamás Jalil al Haya ratificó el compromiso de la organización con la implementación del plan de 15 puntos impulsado por Washington. Ese esquema busca aliviar el sufrimiento de la población civil en Gaza, avanzar en la reconstrucción de la infraestructura devastada y establecer una hoja de ruta política para el futuro del enclave palestino.
Kushner, según pudo reconstruir la Agencia Noticias Argentinas, insistió de manera enfática en la exigencia de un desarme completo de Hamás y en que el movimiento no tenga participación en una eventual administración de gobierno en Gaza. Esa condición es considerada por la delegación estadounidense como un pilar para consolidar la siguiente etapa del acuerdo y garantizar, sostienen, un escenario de mayor estabilidad en la región.
Antes de la reunión con Hamás, el asesor norteamericano mantuvo contactos separados con mediadores de Egipto, Catar y Turquía, además de un encuentro con Mladenov, designado como alto representante para Gaza por la denominada «Junta de Paz» promovida por Trump. En esas instancias se revisaron los pasos necesarios para activar rápidamente la segunda fase del plan, informó el Centro de Prensa de Egipto.
Presión internacional y tensiones en el terreno
La visita también incluyó una reunión formal entre Kushner y el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi. El jefe de Estado subrayó la importancia de que todas las partes cumplan las obligaciones asumidas en el marco del acuerdo y destacó el rol de Egipto como mediador clave entre las facciones palestinas e Israel.
En paralelo, el portavoz de Hamás, Hazem Qassem, explicó que estos contactos se inscriben en una ronda diplomática más amplia con países mediadores. El movimiento busca, por un lado, denunciar lo que describe como violaciones israelíes al alto el fuego y, por otro, reclamar garantías para el cumplimiento efectivo de la hoja de ruta consensuada.
A fines de julio, Hamás ya había dado su visto bueno a un esquema diseñado por Estados Unidos para poner en marcha esta segunda etapa, que contempla el desarme progresivo del grupo islamista y la retirada de las fuerzas israelíes del territorio palestino. Como gesto político, la organización anunció además la disolución de su administración civil en Gaza y la transferencia de sus responsabilidades al Comité Nacional para la Administración de la Franja, integrado por tecnócratas palestinos y creado por la «Junta de Paz» para pilotear la transición.
Violencia persistente y cifras de víctimas
Pese a los esfuerzos diplomáticos, la realidad sobre el terreno volvió a mostrar su cara más dura. El mismo domingo en que se desarrollaban las reuniones, aviones israelíes bombardearon una vivienda en la zona oeste de Nuseirat, en el centro de Gaza, dejando varios heridos, según informó Mahmud Basal, vocero de la agencia de defensa civil del enclave.
Las cifras oficiales del Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás, dan cuenta de al menos 1.262 palestinos muertos desde la entrada en vigor del alto el fuego el 10 de octubre de 2025, como consecuencia de sucesivas operaciones militares israelíes. Naciones Unidas considera que esos datos son fiables y los utiliza como referencia en sus reportes periódicos sobre la situación humanitaria en la Franja.
- El plan estadounidense contempla 15 puntos, entre ellos desarme de Hamás y reconstrucción de Gaza.
- Egipto, Catar y Turquía actúan como mediadores claves junto con Naciones Unidas.
- La «Junta de Paz» busca garantizar una transición política sin presencia militar de Hamás.
«La aplicación plena del acuerdo requiere que todas las partes honren sus compromisos», remarcó el presidente egipcio Abdelfatah al Sisi ante la delegación estadounidense.
Con el tablero diplomático en movimiento y la presión internacional en aumento, el avance o estancamiento de la segunda fase del plan para Gaza se perfila como un factor determinante para el futuro de la Franja y para la ya prolongada crisis en Medio Oriente.

