Kicillof cuestionó con dureza la reforma laboral impulsada por la Nación

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El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, salió al cruce del proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y advirtió que la iniciativa “es una burla” porque, lejos de ampliar derechos, “igualará para abajo” las condiciones de quienes hoy cuentan con protección laboral. Según el mandatario bonaerense, los cambios propuestos no están orientados a mejorar la situación de los trabajadores más vulnerables, sino a recortar beneficios a quienes se encuentran actualmente amparados por la legislación vigente.
“Llamar modernización a esto es una burla, porque lo que se busca no es mejorar a los que están por abajo, sino bajar a los que están por arriba, quitándoles beneficios. Y eso no va a generar empleos”, señaló Kicillof en declaraciones radiales. El gobernador sostuvo que el oficialismo intentará aprobar en el Senado una ley que, a su criterio, retoma viejas recetas aplicadas en la Argentina durante los años ’90, asociadas a la flexibilización laboral y a la pérdida de derechos.
Para Kicillof, la iniciativa responde a un paradigma que “ya fracasó” y que, incluso, fue impulsado durante la última dictadura militar, pero no pudo concretarse plenamente ni siquiera en democracia. “Está demostrado que las leyes de flexibilización laboral no crean empleo. Esta es una ley al estilo de los ’90, que ya vimos mil veces, y nunca resolvió el problema estructural del trabajo y el desempleo en la Argentina”, remarcó.
El mandatario bonaerense también cuestionó uno de los argumentos centrales del Gobierno nacional, que sostiene que las empresas no contratan personal porque es difícil y costoso despedir. “El proyecto se elaboró bajo la falsa premisa de que no hay contrataciones porque es difícil despedir. Entonces facilitan y abaratan los despidos. Pero facilitar despidos no genera empleo, menos aún en el marco de un programa económico que está destruyendo la actividad”, planteó.
Críticas al impacto económico y a la idea de “industria del juicio”
Kicillof apuntó directamente contra la gestión de Javier Milei y vinculó la política económica actual con el deterioro del mercado de trabajo. Recordó que, desde la asunción del nuevo Gobierno, se registraron cientos de miles de desvinculaciones. “Desde que llegó Milei hubo alrededor de 270.000 despidos y eso fue con las leyes actuales. Entonces, ¿de qué están hablando cuando dicen que el problema son los derechos laborales? No tiene nada que ver con la realidad”, afirmó.
En ese contexto, el gobernador también rechazó la idea de que exista una “industria del juicio” laboral de la magnitud que señalan los defensores de la reforma. “Hablan de industria del juicio, pero cuando uno mira las estadísticas, comparadas con la cantidad de trabajadores y los despidos actuales, no hay un nivel de judicialización que justifique una reforma regresiva en derechos”, sostuvo. Para Kicillof, el foco del debate debería estar en la creación de empleo de calidad y en la protección de quienes se encuentran en situaciones más precarias.
- Rechazo a la flexibilización laboral y a la reducción de indemnizaciones.
- Cuestionamientos al diagnóstico oficial sobre la supuesta “industria del juicio”.
- Alerta por el aumento de despidos en el inicio de la gestión de Milei.
La situación de los trabajadores de plataformas y el antecedente de la doble indemnización
Si bien el gobernador reconoció que es necesario actualizar ciertos aspectos de la legislación laboral, aclaró que esa modernización debería orientarse a incorporar a nuevas formas de trabajo que hoy están prácticamente desprotegidas. Mencionó en particular el caso de los trabajadores de aplicaciones y plataformas digitales, que muchas veces se desempeñan como monotributistas o bajo esquemas informales, sin cobertura frente a accidentes ni estabilidad alguna.
“Hay que modernizar las leyes para las nuevas modalidades, como los trabajadores de plataformas, que están sometidos a regímenes sin derechos. Terminan trabajando 12 horas y no cobran ni un salario mínimo. Tienen accidentes y no los cubre nadie”, describió. Desde su perspectiva, un verdadero proceso de modernización debería apuntar a integrar a estos sectores al sistema de protección laboral y no a reducir derechos ya conquistados.
“Facilitar y abaratar los despidos no genera empleo. Lo que se necesita es un programa económico que impulse la producción y el trabajo, no una reforma que recorte derechos”, insistió Axel Kicillof.
Como contraste con la propuesta oficial, Kicillof recordó la medida de doble indemnización para despidos sin causa que se implementó durante la pandemia de COVID-19, cuando él formaba parte del esquema nacional como exministro y referente del oficialismo. Según sostuvo, esa política de protección se dio en un período en el que, pese a las restricciones sanitarias y a la crisis global, se alcanzaron niveles significativos de creación de empleo registrado. Para el gobernador bonaerense, ese antecedente demuestra que es posible defender derechos laborales y, al mismo tiempo, impulsar la generación de puestos de trabajo.

