Julián Álvarez pidió perdón al hincha del Atlético

El delantero argentino busca recomponer su vínculo con el “Colchonero”

Julián Álvarez durante un partido con Atlético de Madrid

NewsITe

Buenos Aires, 24 de octubre (NA) — Julián Álvarez decidió dar un paso al frente y pidió disculpas públicas a los hinchas del Atlético de Madrid, luego de semanas de tensión por su frustrado pase al Barcelona y las declaraciones que realizó en pleno Mundial 2026. El delantero argentino reconoció el enojo de la afición y remarcó que entiende la reacción: “Entiendo el enojo de la gente, yo como hincha también me hubiera enojado”.

– Publicidad –

El ex River Plate atraviesa días de resurgimiento futbolístico en el “Colchonero”. Cortó una racha de casi seis meses sin convertir al marcar en el empate ante Stuttgart por la tercera fecha de la UEFA Champions League y, este fin de semana, volvió a anotar frente al Deportivo La Coruña por la liga española. Tras ese partido, tomó el micrófono y se enfocó en reparar el vínculo con la gente rojiblanca.

En conferencia de prensa, Álvarez se refirió directamente al conflicto que explotó durante el último mercado de pases, cuando en plena Copa del Mundo presionó para que el Atlético lo vendiera al Barcelona. “Quería pedir disculpas a nuestra gente por mis palabras en el Mundial, la verdad que fueron una equivocación de mi parte, en las formas y el momento”, admitió el cordobés.

El mercado de pases que encendió la polémica

El caso Álvarez fue una de las novelas del verano europeo. Mientras vestía la camiseta de la Selección argentina, el delantero declaró públicamente que veía como “lo mejor para los dos” que Atlético lo transfiriera al Barcelona. Sus dichos generaron malestar interno en el club y división entre los hinchas.

En medio de ese escenario, aparecieron gigantes europeos dispuestos a pujar por él. El Real Madrid presentó una oferta cercana a los 150 millones de euros, cifra que también habría igualado el Arsenal de Inglaterra. La primera propuesta fue rechazada por la dirigencia del Atlético, mientras que la segunda no prosperó por decisión del propio jugador, decidido exclusivamente a jugar en el Barça.

La cúpula dirigencial rojiblanca respondió con firmeza: aseguró públicamente que Álvarez no estaba en venta ni para el club catalán ni para el “merengue” y recordó que su salida solo sería posible si alguien pagaba la cláusula de rescisión, estimada en 500 millones de euros. La postura del club chocó de lleno con el deseo del futbolista y alimentó el malestar en la tribuna.

Silbidos, autocrítica y enfoque en el futuro

Las consecuencias no tardaron en verse. Álvarez empezó a ser silbado por un sector del estadio en cada presentación del Atlético. Para algunos hinchas, el jugador había traicionado al club forzando un traspaso a la baja pese a tener contrato vigente por tres años más. Otros, en cambio, lo defendieron al considerar legítimo su anhelo de “cumplir el sueño de jugar en Barcelona”.

Con sus recientes declaraciones, el delantero intentó cerrar esa grieta interna. Además de entender el enojo, destacó el respaldo que aun así recibió: “Siempre estos años, en estas últimas semanas, han sido muy generosos, eso lo valoro mucho”, sostuvo, en búsqueda de recomponer la relación con la grada del Wanda Metropolitano.

“Me tengo que enfocar en trabajar, en seguir mejorando mi rendimiento junto a todo el equipo, a quien quiero agradecer porque me ha apoyado durante todo este tiempo”, expresó Álvarez, confiado en que lo peor de la polémica ya pasó.

Mirando hacia lo que viene, el atacante de la Selección argentina remarcó que el objetivo ahora es estrictamente deportivo. Con dos goles consecutivos y un pedido de perdón sobre la mesa, Álvarez aspira a recuperar definitivamente la confianza del hincha y aportar en una temporada en la que el Atlético de Madrid se ilusiona con pelear tanto la liga española como avanzar en la Champions League.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -