La psiquiatra declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro y sostuvo que el tratamiento acordado para Diego Maradona incluía médicos, ambulancia y controles permanentes, condiciones que —según afirmó— nunca se concretaron.

El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona sumó este jueves nuevas declaraciones en los tribunales de San Isidro y volvió a poner bajo análisis las condiciones de la internación domiciliaria que acompañó los últimos días del exfutbolista. La psiquiatra Agustina Cosachov aseguró ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 que el esquema médico previsto para su recuperación “no se cumplió” y advirtió diferencias entre lo acordado inicialmente y lo que finalmente se implementó.
Durante su testimonio, Cosachov sostuvo que el plan original no contemplaba simples acompañantes, sino una internación domiciliaria con asistencia médica permanente, ambulancia, enfermeros y especialistas. Para respaldar su declaración, exhibió conversaciones mantenidas con un auditor de la prepaga donde figuraban los recursos solicitados para el tratamiento.
Entre los pedidos detalló médico clínico, neurólogo, ambulancia, enfermeros durante las 24 horas y especialistas en consumo problemático. “Yo firmé convencida de que eso se iba a cumplir. ¿Por qué iba a pensar que una empresa como Swiss Medical no le iba a dar lo mejor a un paciente de estas características?”, expresó la psiquiatra.
Diferencias sobre el alcance de la internación
Cosachov señaló que las diferencias comenzaron cuando Maradona se instaló en la vivienda del barrio San Andrés, en Tigre. Según relató, aparecieron desacuerdos respecto del tipo de cobertura que finalmente autorizó la prepaga.
“Noté cierto desentendimiento y desencuentro entre lo que veníamos hablando con los directivos de la prepaga y lo que empezó a pasar el 12 de noviembre en la práctica. Ese día le dije a Luque ‘parece que solo nos quieren autorizar acompañantes y médicos’. Había ciertas cuestiones terminológicas que no era lo que habíamos hablado”, declaró.
En la audiencia también declaró la médica legista Mariana Flichman, representante de Swiss Medical y responsable de confeccionar la documentación que autorizó el traslado de Maradona desde la Clínica Olivos hasta Tigre. Flichman explicó que su función se limitó a registrar la información suministrada por el equipo tratante.
“Nosotros no conocemos ni intervenimos en el estado clínico. Solo tomamos la reseña clínica que nos trasmite el equipo tratante”, indicó. Además, recordó que durante la reunión previa al traslado pidió que el acta se leyera en voz alta y que cada participante recibiera una copia del documento firmado por Leopoldo Luque, Cosachov, Pablo Dimitroff, Jana y Gianinna Maradona.
La médica también quedó involucrada en una serie de mensajes exhibidos durante el debate. “Dijeron que iba a ser internación domiciliaria seria y ahora dicen que son cuidados personales. No me gusta mucho cómo se están manejando”, escribió Cosachov a Luque. A su vez, un audio enviado por Flichman reforzó esa diferencia conceptual: “Esto no es una internación domiciliaria, sino un apoyo que lo denominamos cuidados domiciliarios”. Ambas señalaron que ese esquema no equivalía a la internación domiciliaria solicitada originalmente.
La operación y el rol de Luque bajo análisis
La audiencia también volvió sobre la cirugía realizada a Maradona en noviembre de 2020. El cirujano Rodolfo Benvenuti, convocado de urgencia cuando detectaron un hematoma subdural, había advertido previamente que Leopoldo Luque “no estaba a la altura” para encabezar una intervención de semejante complejidad. Pese a esa observación, Luque apareció como primer cirujano en el informe oficial de la operación.
En jornadas anteriores también declararon el neurocirujano Pablo Rubino y el exdirector médico de la Clínica Olivos, Pablo Dimitroff. Rubino sostuvo que el equipo de Luque inició la cirugía, aunque el suyo terminó completándola debido a dificultades surgidas en el quirófano. Dimitroff, por su parte, reiteró que recomendó continuar la recuperación en una clínica especializada, alternativa que finalmente no prosperó.
Según relataron Jana y Gianinna Maradona, Luque convenció a la familia de trasladar al exfutbolista a una vivienda en Tigre bajo un esquema de internación domiciliaria que hoy constituye uno de los principales ejes del juicio.
Además de Luque, el proceso judicial incluye como imputados a Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora médica Nancy Forlini, el médico clínico Pedro Di Spagna, el coordinador Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón. Todos enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual, delito que contempla penas de entre ocho y veinticinco años de prisión.

