Declaró el acusado por el crimen del peluquero Germán Medina

En el inicio del juicio oral por el crimen del peluquero Germán Medina, ocurrido en un salón de belleza del barrio porteño de Recoleta, el imputado Abel Guzmán declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 24 y centró buena parte de su exposición en un conflicto laboral y en una “indemnización” que, según dijo, nunca se concretó.
Guzmán, también peluquero y quien permaneció prófugo durante ocho semanas hasta ser detenido en el partido bonaerense de Moreno, respondió preguntas de los jueces Esteban de la Fuente, Marcelo Roberto Alvero y Maximiliano Dialeva Balmaceda. Relató que conocía desde hacía dos décadas a Verdini, dueño del local ubicado en Beruti 3017, con quien mantenía una relación laboral que se tensó en los últimos meses.
De acuerdo con su testimonio, los desacuerdos comenzaron cuando el empleador le pidió que redujera el uso de formol en los tratamientos capilares. Guzmán sostuvo que se resistía a que se prohibiera ese producto y que, al mismo tiempo, percibía un salario que rondaba los 3 millones de pesos. En ese contexto, aseguró que se empezó a hablar de una eventual indemnización de unos 55 millones, cifra que él reclamaba y que, finalmente, nunca se pagó.
El imputado dijo además que llevaba un arma de fuego “a todos lados” cuando tenía dinero encima, porque había sido víctima de dos asaltos en Merlo, aunque nunca realizó las denuncias correspondientes. Según reconstruyó, el 20 de marzo de 2024 volvió a conversar con Verdini sobre la indemnización, pero el empresario le indicó que el tema quedaría en manos de los abogados.
El momento del disparo y la huida
En su declaración, Guzmán contó que la discusión se agravó cuando Medina lo trató como “un empleado más” al que “iban a echar”. Frente a esa situación, dijo que se enojó, que no pudo controlar “ni la ansiedad ni la bronca” y reconoció: “Agarré el arma y disparé, no medí las consecuencias”. El balazo impactó en la cabeza de Medina y le provocó la muerte en el lugar.
Tras el disparo, el acusado relató que descartó el revólver y su teléfono celular porque se sentía “desahuciado” y consciente de la gravedad de lo que había hecho. “Me escapé porque tenía miedo de quedar preso, me angustié por lo que hice, me arruiné la vida y la de mi familia”, sostuvo durante la audiencia, en la que también dijo haberse quedado “sin trabajo, sin indemnización y sin futuro”.
Actualmente, Guzmán está detenido en el penal de Ezeiza imputado por “homicidio agravado por alevosía y privación ilegítima de la libertad agravada”, debido a que, según la acusación, mantuvo encerrados a sus compañeros tras el asesinato de Medina dentro del salón de Recoleta.
Críticas a la declaración y lo que viene en el juicio
La versión de Guzmán fue cuestionada por Alejandro Cipolla, abogado del dueño del local, quien consideró que el acusado intentó ligar el crimen a su situación laboral y económica. En diálogo con la agencia Noticias Argentinas, el letrado sostuvo que el peluquero “quiso dar una explicación confusa, mostró un arrepentimiento y comparó su situación laboral con el homicidio”.
- Cipolla lo describió como “frío y calculador”, y remarcó que en la audiencia “le salió del alma lo del hecho económico”.
- Para el abogado, la mención reiterada a la indemnización representa un intento de victimizarse frente al tribunal.
“Intentó dar lástima, estuvo totalmente frío y calculador. Le salió del alma lo del hecho económico. Típico de un asesino”, afirmó el abogado Alejandro Cipolla.
De acuerdo con el cronograma del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 24, el martes 21 de abril comenzarán a declarar los testigos citados por las partes, entre ellos empleados del salón, peritos y efectivos policiales que intervinieron en la investigación. El veredicto está previsto para el 29 del mismo mes, cuando los jueces definirán la responsabilidad penal de Guzmán y la eventual pena a imponer por el homicidio de Germán Medina.

