El neurocirujano Leopoldo Luque declaró por novena vez en el juicio por la muerte de Diego Maradona. Aseguró que solo actuó como profesional durante la internación domiciliaria y sostuvo que la atención clínica quedó en manos de otros profesionales.

Leopoldo Luque, uno de los siete imputados en la causa por la muerte de Diego Maradona, volvió a declarar este martes por novena vez en el juicio y rechazó haber tenido responsabilidades sobre la internación domiciliaria del exfutbolista. Durante su exposición afirmó que su único rol fue el de neurocirujano y cuestionó la actuación de la psiquiatra Agustina Cosachov y del abogado Víctor Stinfale.
“Yo era el médico de confianza de Diego”
Al comenzar su declaración, Luque explicó cuál era su vínculo con Maradona antes de la operación por el hematoma subdural y remarcó que nunca ejerció funciones como médico clínico.
“Yo era el médico de confianza de Diego. Lo acompañaba, lo ayudaba en todo lo médico que estaba a mi alcance y lo que aceptara. Por eso su familia me tiene como el médico de confianza. Nunca tomé el rol de médico clínico de él, siempre lo derivé”, sostuvo.
Luque aseguró que solo cumplió funciones como neurocirujano
El imputado insistió en que su participación durante la internación domiciliaria estuvo limitada exclusivamente a la evaluación neuroquirúrgica y afirmó que no tenía autoridad sobre el resto del equipo médico.
“Mi rol es muy claro en la internación domiciliaria: el de neurocirujano, es el único rol que yo asumí y ejercí”, expresó. Luego agregó: “Había un control clínico, uno de salud mental y evaluación neuroquirúrgica que yo le hacía de manera independiente. Cada vez que le hacía algo, lo informaba en el grupo”.
En el mismo sentido, remarcó: “Yo no tenía incumbencia ni autoridad sobre el resto de los especialistas”.
El señalamiento contra Stinfale y el equipo médico
Luque afirmó que dejó de ser el médico de confianza de Maradona luego de la intervención quirúrgica realizada en la Clínica Olivos y sostuvo que, desde ese momento, otras personas quedaron a cargo de la atención médica.
“Antes de la cirugía yo era el que lo acompañaba a Maradona, nunca asumí el rol de clínico, pero sí me preocupaba y me ocupaba de que reciba atención. Pero después de la cirugía, pasó de una internación a cargo del personal de la clínica a los que estaban a cargo de la domiciliaria. La atención clínica estaba a cargo puntualmente de la doctora Forlini y Di Spagna”, afirmó.
Además, aseguró que el abogado Víctor Stinfale intervino para que él dejara de atender al exfutbolista después de la operación.
La crítica a Cosachov por un mensaje de WhatsApp
En otro tramo de su declaración, Luque explicó que fue él quien convocó a Agustina Cosachov para integrar el equipo médico y cuestionó un mensaje enviado por la psiquiatra a un grupo de WhatsApp, incorporado como prueba en el juicio.
“La internación era para un tratamiento psiquiátrico, yo no tenía incumbencia. Por eso le dije a Cosachov que ella y Díaz se tenían que encargar, y que el aparato de la prepaga iba a encargarse de la parte clínica”, manifestó.
Finalmente, sostuvo que la propia familia de Maradona corrigió esa interpretación.
“En ese chat, Dalma Maradona la corrige a Cosachov y ella misma le dice ‘Luque es neurocirujano, necesitamos un clínico’. Ese error de Cosachov por deferencia se lo corrige la misma familia. La única aceptación que hice en el momento fue que mi función es neurocirujano. Yo asumí mi rol, eso fue claro, contundente y explícito. No encuentro forma más clara de decirlo que eso”.

