Juan Ceballos: “Había que sufrir”

El mediocampista de La Emilia valoró la clasificación ante Regatas, en una serie muy equilibrada. “Sabíamos que iba a ser un rival durísimo, pero lo sacamos adelante”, señaló Juan tras el encuentro. Ahora, se viene Paraná: “Con nuestras armas, si sale todo bien, vamos a pasar”, aseguró.

El volante creativo del Pañero se ilusiona con seguir avanzando. EL NORTE.

Pasaron los cuartos de final de la Liguilla del “Jorge ‘Gringo’ Pierani” de la Liga Nicoleña, y quedaron definidos dos prometedores cruces de semifinales: Paraná vs. La Emilia y Defensores vs. Social.

El Pañero eliminó a Regatas en un partido durísimo, muy ajustado y sufriendo hasta la última pelota, en la que por una posición adelantada el Náutico no pudo lograr la clasificación. “Sabíamos que iba a ser una final, que iba a ser durísimo, que ellos nos iban a llenar de pelotas al área. Y así fue, pero lo pudimos controlar y gracias a Dios pudimos pasar” comentó tras el encuentro Juan Ceballos, volante del Albinegro.

“Si hubiéramos aguantado un poquito más cuando nos pusimos 1 a 0 se nos iban a abrir más espacios e íbamos a poder atacar por afuera, pero bueno, se dio así, había que sufrir y por suerte pudimos clasificar. Hoy no se jugó tan bien, pero con huevo lo sacamos adelante”, tiró Juan.

Además, palpitó la gran semifinal que se viene: “Para nosotros son todas finales, porque la verdad es que todo es muy parejo, más allá de que Paraná sacó mucha diferencia en la zona. Va a ser duro, pero nosotros con nuestras armas lo vamos a sacar adelante. Tengo fe que vamos a hacer las cosas bien. Ya tenemos medio pensado cómo le vamos a jugar a Paraná, y si sale todo bien, vamos a pasar”, cerró Juan.

Lautaro Nieva, el autor del gol pañero en Prado Español, valoró el hecho de haber vuelto a convertir. “Lo venía buscando desde hace mucho tiempo, yo estaba muy errado, pero lo bueno es que se me haya dado en esta instancia”, expresó el delantero. “Regatas fue un rival muy duro, pero para mí fuimos justos ganadores”, cerró.

Lo espera “el uno”

Paraná también sufrió hasta el último instante frente a Los Andes para meterse en semifinales. Lo perdía 2 a 1 a los 45 del complemento y jugaba con 10, pero aparecieron Pucheta y Acosta para sostener el invicto y volver a poner a los de Casadei en una semifinal. “Este equipo siempre empuja y muestra que somos los campeones, y que nos tenemos que poner el poncho para demostrarlo partido a partido”, declaró Lucas Acosta tras el encuentro.

“Ellos vinieron a hacer tiempo, como el partido de allá, y nosotros sabíamos que si queríamos pasar teníamos que meterle un poquito más, demostrar que somos otra cosa. Lástima la expulsión de Valen (Troilo), que nos condicionó en el segundo tiempo”, expresó luego el defensor que metió el tercero de tiro libre. “Lo fui a festejar con mi señora, que está partido a partido, y además voy a ser papá y quería festejarlo con ella”, contó “Chicho”, y aseguró que “estamos para pelearle a cualquiera”.

En el final, en pleno festejo de su gol, se registraron algunos incidentes entre jugadores y asistentes de ambos bancos. Es que tanto jugadores de Los Andes como de Paraná, cada uno a su turno, “se festejaron” los goles mutuamente. “Hay que entender que no siempre podés ganar y que creo que tenés que estar preparado para perder. Nosotros hablamos mucho de esas cosas y nosotros sabemos que no siempre vamos a ganar, pero esas cosas no tienen que pasar. Ya sea ganando o perdiendo, tenés que agachar la cabeza y seguir, porque no queda otra”, analizó el referente del Celeste.

A los 45 del complemento, Monzón ponía el 2 a 1 para Los Andes y el sueño del bicampeonato parecía derrumbarse: “Se me cruzaron una banda de cosas, como que no lo podíamos creer por todo el esfuerzo y el buen campeonato que hicimos, era algo increíble”, recordó Benjamín Rubio, el autor del 1-1 parcial. “Los chicos demostraron que no se van a dar por vencidos en este último momento, así que lo pudimos sacar adelante con huevo y corazón”, tiró el delantero, y reconoció la tarea de Los Andes: “Tienen un equipo con jóvenes que no paran de correr, como nosotros, con una energía bárbara. Gracias a Dios salió para nosotros”.

Santiago Ferreyra fue el juvenil arquero que tuvo la difícil misión de reemplazar a Tomás Fehr. “La verdad que fue para morirse”, tiró entre risas cuando se lo consultó por el desenlace del encuentro. “Supimos sacarlo adelante con un jugador menos la mayoría del segundo tiempo, así que muy contento”, amplió el arquero, que se enteró el jueves previo al encuentro que sería el titular.

“Desde ahí ya me concentré para hacer lo mejor posible. En el segundo gol quizás que pude hacer un poco más, es que justo hay un desvío y me cambia la trayectoria para el otro lado y me pasa abajo de la mano”, reconoció el juvenil, y remarcó: “Este equipo la verdad que tiene unos huevos tremendos y eso creo que es por la unión que tenemos entre todos y que siempre estamos apoyándonos”.

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