Levinton se suma al debate por los hologramas en los shows en vivo

NewsITe
El cantante y líder de Turf, Joaquín Levinton, volvió a mostrar su estilo frontal e irónico al opinar sobre el uso de hologramas en espectáculos musicales, una tendencia que reflotó la polémica en los últimos días a partir del show “Ecos” de Soda Stereo, basado en la figura del fallecido Gustavo Cerati.
Consultado en la alfombra roja del mismo evento que generó intensos debates en redes sociales, Levinton no esquivó la pregunta sobre la tecnología aplicada para recrear artistas en escena. Con humor ácido, lanzó una definición que rápidamente comenzó a circular en portales y plataformas digitales.
“Si este holograma anda lindo, que venga Elvis, que venga Michael Jackson, me los veo a todos”, dijo primero, marcando que la posibilidad de “revivir” íconos musicales mediante recursos audiovisuales puede resultar atractiva para el público. Sin embargo, el momento que más repercusión logró llegó cuando le preguntaron si le gustaría contar con su propio holograma.
“Me encantaría hacerlo yo vivo, así cobro sin venir”
Fiel a su estilo, Levinton respondió sin filtro y dejó una frase que resume el costado más polémico del debate: la sustitución del artista por su versión digital. “Me encantaría hacerlo yo vivo, así cobro sin venir”, disparó, dejando entrever el costado comercial de este tipo de propuestas y al mismo tiempo cuestionando, con ironía, la autenticidad de los espectáculos montados sobre proyecciones.
El músico fue todavía más lejos al admitir que ni siquiera pagaría una entrada para ver un show suyo en ese formato. “¿A verme a mí? No vendría. Y no, boludo, ya bastante que me estoy viendo todo el tiempo en los reels de Instagram”, señaló, haciendo referencia al consumo constante de contenidos breves y repetidos en redes sociales que, según muchos artistas, termina por desgastar la experiencia en vivo.
Polémica por el show “Ecos” y el futuro de la música en vivo
Las declaraciones de Levinton llegan en medio de una fuerte controversia sobre el espectáculo “Ecos” de Soda Stereo, criticado por buena parte de la audiencia digital. Usuarios y fanáticos cuestionan el uso de hologramas, el sonido de estudio aplicado para simular una presentación en vivo de Cerati y una presunta “falta de emoción” generada por la puesta en escena.
- Recreación digital de artistas fallecidos mediante hologramas.
- Uso de pistas de estudio para imitar un show en vivo.
- Debate sobre la autenticidad y la emoción en estos espectáculos.
- Impacto económico para productoras y herederos de las obras.
En la industria musical internacional, experiencias similares ya generaron controversias: presentaciones virtuales de figuras como Tupac Shakur, Whitney Houston o ABBA reavivaron en su momento la discusión sobre los límites entre homenaje, negocio y explotación de la imagen de artistas ya fallecidos.
“Me encantaría hacerlo yo vivo, así cobro sin venir”, expresó Joaquín Levinton, reabriendo el debate sobre el rol del artista frente a sus réplicas digitales.
Mientras la tecnología avanza y los productores exploran nuevas formas de espectáculo, las palabras del líder de Turf ponen en foco una tensión central: hasta qué punto el público está dispuesto a aceptar shows sustentados en hologramas y qué lugar seguirá ocupando la presencia real del músico en el escenario. La discusión recién empieza, y el caso del show “Ecos” confirma que, al menos por ahora, la emoción del vivo sigue siendo un valor difícil de reemplazar.

