A días del arranque del Torneo Preolímpico, la Selección corre riesgo de quedarse sin otro elemento, como ocurrió con Julián Malatini.

Javier Mascherano, entrenador de la Selección Argentina Sub-23, sufrió días pasados un fuerte disgusto con la inesperada e intempestiva baja de Julián Malatini, el defensor que fue vendido por Defensa y Justicia a Werder Bremen y que abandonó la concentración ante la requisitoria del equipo alemán de contar con él de inmediato.
La situación generó una suerte de escándalo que incluyó un fuerte mensaje de la AFA: “Tanto el futbolista como su agente y su club han decidido de manera unilateral negociar la transferencia del deportista a un club alemán sin, además, haberlo puesto en conocimiento de la asociación”, expresaba el comunicado.
Este martes surgió la posibilidad de que se repita tal conflicto con otro integrante del plantel que afrontará en Venezuela la responsabilidad de obtener un boleto para los Juegos Olímpicos de París. Es que el delantero Santiago Castro, delantero de Vélez, podría convertirse en jugador de Bologna, según lo expréso el propio presidente de la entidad de Liniers, Fabián Berlanga.
“No sé si Javier Mascherano está al tanto de la negociación, pero si Bologna lo compra, lo quiere de inmediato. Para mí eso significa que va a renunciar a la Selección. Si después el jugador presiona a Bologna para que lo dejen ir a la Selección, en eso no tenemos nada que ver. A nosotros nunca se nos pasó por la cabeza decirle que renuncie a la Selección”, explicó el mandatario del Fortín en DSports Radio.

