Netanyahu confirmó que Israel no se retirará del sur del Líbano a pesar de la tregua acordada

El primer ministro aseguró que las fuerzas israelíes mantendrán una “zona de seguridad” dentro del territorio libanés mientras rige el alto el fuego de diez días impulsado por Estados Unidos.

Netanyahu sur Líbano

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) no se retirarán de sus posiciones en el sur del Líbano durante el alto el fuego de diez días recientemente anunciado. La decisión mantiene la presencia militar israelí en una franja considerada estratégica en medio de la tensión con Hezbollah y de la preocupación internacional por la estabilidad regional.

En un mensaje en video difundido tras el anuncio del alto el fuego por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Netanyahu remarcó que Israel continuará operando dentro de una “zona de seguridad” de unos 10 kilómetros dentro del territorio libanés. Según explicó, ese despliegue tiene como objetivo impedir infiltraciones en comunidades israelíes cercanas a la frontera y reducir el riesgo de ataques con misiles antitanque.

El jefe de Gobierno israelí describió el área controlada por sus fuerzas como una zona de seguridad “mucho más fuerte, mucho más potente, mucho más continua y mucho más sólida” que la que se había establecido tras la tregua alcanzada con el Líbano en noviembre de 2024. De este modo, dejó claro que no contempla un repliegue inmediato pese al nuevo acuerdo de cese de hostilidades.

Un alto el fuego para seguir negociando

Netanyahu sostuvo que la pausa en los combates tiene como finalidad facilitar el avance de las conversaciones diplomáticas con el gobierno libanés, en un contexto marcado por meses de enfrentamientos en la frontera y preocupación por una posible escalada mayor en Medio Oriente. Aunque el alto el fuego es limitado en el tiempo, abre una ventana para intentar encauzar la tensión por la vía política.

– Publicidad –

El primer ministro confirmó que fue invitado por Trump a reunirse en Washington junto al presidente del Líbano, Joseph Aoun, con el objetivo de explorar un marco de entendimiento más amplio. Sin embargo, el propio Aoun había rechazado horas antes participar en una comunicación telefónica conjunta, alegando que los ataques israelíes sobre territorio libanés continuaban pese a los esfuerzos internacionales por contener la violencia.

Al referirse al contenido de las futuras negociaciones, Netanyahu destacó que Israel llegará a la mesa de diálogo con dos exigencias principales: el desarme de Hezbollah, la poderosa organización chiita respaldada por Irán que opera en el sur del Líbano, y la búsqueda de un acuerdo de paz duradero entre ambos países. Según el premier, cualquier entendimiento deberá alcanzarse “desde una posición de fuerza” para garantizar la seguridad de la población israelí fronteriza.

  • Mantenimiento de una zona de seguridad de 10 kilómetros dentro del sur del Líbano.
  • Reclamo de desarme de Hezbollah como condición clave para un acuerdo.
  • Convocatoria de Estados Unidos a una reunión en Washington entre líderes de ambos países.
  • Un alto el fuego de diez días para habilitar negociaciones políticas.

“Ahí es donde nos quedaremos. No nos vamos”, enfatizó Benjamin Netanyahu al describir la presencia israelí en el sur del Líbano.

La continuidad de las tropas israelíes en territorio libanés durante la tregua anticipa un escenario complejo para las gestiones diplomáticas. Mientras la comunidad internacional observa con atención, el desarrollo de las conversaciones y la respuesta del gobierno libanés y de Hezbollah serán determinantes para saber si este alto el fuego se transforma en un paso hacia un acuerdo más amplio o en un nuevo episodio dentro de un conflicto que lleva décadas sin solución definitiva.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -