Israel intensifica su ofensiva y ataca un puente estratégico en el sur del Líbano

NewsITe
El Ejército de Israel lanzó este domingo un bombardeo sobre el puente de Qasmiya, una infraestructura clave sobre el río Litani, en el sur del Líbano, en el marco de la ofensiva ordenada por el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, con el objetivo de aislar el sur del país y limitar los movimientos de Hezbolá.
Según la información recogida por agencias internacionales, el ataque constituyó el primer objetivo concreto de una operación militar destinada a cortar las rutas de abastecimiento y desplazamiento utilizadas por la organización chiita, que mantiene posiciones y capacidad operativa en esa zona fronteriza. El puente de Qasmiya funcionaba como una vía de comunicación vital entre el sur del Líbano, la gobernación de Sidón y la capital, Beirut.
La destrucción de esta infraestructura no solo tiene implicancias militares, sino también un fuerte impacto logístico y humanitario. La conexión con centros urbanos y servicios básicos se ve severamente afectada, complicando el traslado de civiles, la llegada de ayuda y el funcionamiento de la economía local en un país ya atravesado por una profunda crisis política y financiera.
Retirada del Ejército libanés y refuerzos de seguridad interna
Ante la inminencia del ataque, el Ejército libanés evacuó sus posiciones en la zona de Qasmiya, cercana a la autopista Borj Rahal y a la carretera costera. La retirada fue confirmada por las Fuerzas Armadas del Líbano, que explicaron que la decisión respondió a amenazas directas de Israel sobre el área y buscó reducir el riesgo de bajas entre su personal.
En paralelo, el primer ministro libanés, Nauaf Salam, encabezó en Beirut una cumbre de seguridad con altos mandos militares y responsables de seguridad interior. En ese encuentro se analizó el avance de la operación israelí, el desplazamiento forzado de población civil en distintas localidades del sur y los crecientes problemas de seguridad en varias regiones del país.
Como resultado de esa reunión, Salam ordenó reforzar los controles y medidas de seguridad, con especial énfasis en la capital y en los accesos desde el sur. El objetivo declarado del gobierno es intentar proteger a la población, contener posibles desbordes internos y evitar un deterioro mayor de la ya frágil estabilidad política y social.
Escalada regional y temor a una ampliación del conflicto
- El puente de Qasmiya sobre el río Litani era un corredor clave entre el sur del Líbano, Sidón y Beirut.
- Israel busca interrumpir las rutas de suministro y movimiento de Hezbolá en la zona fronteriza.
- El gobierno libanés refuerza la seguridad interna ante desplazamientos de población y nuevas amenazas.
- La comunidad internacional sigue con preocupación una posible ampliación del conflicto en Medio Oriente.
La escalada militar en el sur del Líbano mantiene en alerta a toda la región, ante el riesgo de que el enfrentamiento entre Israel y Hezbolá derive en un conflicto más amplio que involucre a otros actores estatales y no estatales.
Mientras continúan los operativos militares y se multiplican las denuncias sobre el impacto en la población civil, distintos organismos internacionales insisten en la necesidad de desescalar las hostilidades y garantizar corredores seguros para la asistencia humanitaria. En un contexto marcado por la fragilidad institucional y la crisis económica libanesa, cada nuevo ataque sobre infraestructura estratégica agrava la situación sobre el terreno y aumenta la presión para encontrar una salida diplomática al conflicto.

