Irán acusa a Washington de violar el acuerdo y endurece su postura

NewsITe
Irán anunció que dejó de cumplir sus obligaciones en el marco del memorándum de entendimiento de paz firmado con Estados Unidos, al considerar que Washington violó de manera sistemática los compromisos asumidos en ese acuerdo. La decisión fue confirmada por el viceministro de Relaciones Exteriores iraní para Asuntos Legales e Internacionales, Kazem Gharibabadi, en declaraciones a la televisora estatal IRIB TV.
El funcionario sostuvo que Estados Unidos “infringió o suspendió todos sus compromisos” previstos en el memorándum y remarcó que, ante ese escenario, Teherán centrará su estrategia en la defensa de su territorio y de sus intereses regionales. Gharibabadi fue tajante al señalar que, en este contexto, “no hay noticias sobre negociaciones” y que cualquier posibilidad de diálogo quedó congelada.
“Lo que actualmente enfrentamos es defender al país de una forma decisiva”, expresó el viceministro, quien advirtió que la respuesta iraní ya fue enviada al gobierno estadounidense. “En esta ocasión también, los estadounidenses ya recibieron su respuesta de que estas acciones agresivas no llevarán a ningún lugar. Si son inteligentes, deben escoger otras soluciones”, añadió.
La escalada se produce luego de que Estados Unidos lanzara, la semana pasada, varias oleadas de ataques contra instalaciones militares e infraestructura en provincias del sur de Irán. Washington argumentó que el objetivo era “degradar la habilidad de Irán para amenazar la navegación comercial” en el estratégico estrecho de Ormuz, uno de los corredores clave para el transporte mundial de petróleo y gas.
Escalada militar y riesgo para la seguridad regional
Como respuesta, Irán ejecutó ataques con misiles y drones contra bases militares estadounidenses y distintos objetivos vinculados a la presencia norteamericana en la región, incluyendo instalaciones situadas en países del Golfo y en Jordania. La ofensiva generó alarma internacional por el riesgo de que el conflicto se desborde más allá de las fronteras iraníes.
Los gobiernos de Kuwait y Baréin reportaron que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron nuevas rondas de ataques aéreos procedentes de Irán. Sin embargo, autoridades kuwaitíes confirmaron que una instalación petrolera clave, además de una planta de generación eléctrica y desalinización de agua, sufrieron impactos durante los bombardeos, lo que pone en foco la vulnerabilidad de la infraestructura energética en la zona.
El memorándum de entendimiento preveía que ambas partes retomaran el diálogo y celebraran rondas de negociación para avanzar hacia un acuerdo final en un plazo de 60 días. Ese cronograma quedó virtualmente suspendido tras el aumento de las tensiones en torno al estrecho de Ormuz y la sucesión de ataques cruzados, que llevaron a un nuevo punto muerto en las conversaciones.
La ruptura del memorándum de paz y la ofensiva militar recíproca reavivan la preocupación internacional por la estabilidad en Medio Oriente y el impacto que un conflicto prolongado podría tener sobre el mercado energético global.
Mientras tanto, distintas capitales occidentales y organismos multilaterales instan a ambas partes a reducir la intensidad del enfrentamiento y abrir alguna ventana para la mediación diplomática. Sin señales concretas de desescalada, la región se mantiene en máxima tensión y bajo la mirada atenta de la comunidad internacional.

