Teherán aún no tomó una decisión formal sobre el plan presentado por Washington. El gobierno de Irán analiza los mensajes diplomáticos intercambiados mediante la mediación Paksitán, en medio del frágil alto el fuego alcanzado tras 40 días de hostilidades con Estados Unidos e Israel.

El gobierno de Irán todavía no tomó una decisión sobre la propuesta de paz presentada por Estados Unidos, en el marco del conflicto que mantiene con Washington e Israel. Así lo confirmó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, quien indicó que Teherán continúa analizando los mensajes intercambiados a través de la mediación de Pakistán.
Baghaei explicó, en declaraciones a la agencia oficial IRNA, que las autoridades iraníes revisan en detalle el contenido de los contactos diplomáticos y que aún no emitieron una respuesta formal a la Casa Blanca. La intermediación de Pakistán se consolidó como el principal canal para acercar posiciones entre las partes, en un contexto regional atravesado por la tensión militar y la incertidumbre diplomática.
El funcionario señaló que Irán enviará su posición a Pakistán una vez que concluya el análisis interno. Luego, Islamabad trasladará esa respuesta a Washington, como parte del mecanismo de diálogo abierto entre ambos gobiernos.
El plan iraní de 14 puntos y la respuesta de Washington
Las últimas conversaciones bilaterales entre Irán y Pakistán se concentraron en un plan de 14 puntos elaborado por Teherán para poner fin a la guerra con Estados Unidos e Israel. Ese esquema fue trasladado a Washington a través de Islamabad y abrió una nueva instancia de negociación.
Según fuentes citadas por Xinhua y reproducidas por Noticias Argentinas, el gobierno estadounidense respondió con sus propias observaciones y lineamientos, también bajo la forma de un plan. Esa propuesta se encuentra ahora bajo estudio de las autoridades iraníes.
“A partir del intercambio de mensajes se decidirá el siguiente paso”, señaló Baghaei, al describir el estado actual de las conversaciones. Con esa frase, el vocero dejó en claro que el proceso permanece en una etapa consultiva y que todavía no hay una definición inmediata.
La revisión de la propuesta estadounidense será clave para determinar si las partes avanzan hacia una nueva ronda de conversaciones o si el proceso queda nuevamente trabado por diferencias políticas, militares o estratégicas.
Un alto el fuego bajo observación internacional
El actual escenario diplomático se enmarca en el alto el fuego alcanzado el 8 de abril entre Irán, Estados Unidos e Israel, después de 40 días de hostilidades. El conflicto se había iniciado el 28 de febrero, cuando ataques estadounidenses e israelíes impactaron en Teherán y otras ciudades iraníes.
Esa escalada encendió alarmas en toda la región del Golfo Pérsico y elevó la preocupación de la comunidad internacional por el riesgo de una expansión del conflicto. La tregua permitió contener el enfrentamiento directo, aunque no resolvió las tensiones de fondo entre las partes.
Tras el alto el fuego, delegaciones de Irán y Estados Unidos mantuvieron una ronda de conversaciones de paz en Islamabad los días 11 y 12 de abril. Esa instancia terminó sin un acuerdo definitivo, pero permitió establecer canales de diálogo que continúan activos.
En las semanas posteriores, ambas partes intercambiaron diferentes borradores con condiciones para poner fin al conflicto. Pakistán quedó ubicado en el centro de esa arquitectura diplomática, como intermediario entre Teherán y Washington.
El estrecho de Ormuz, una pieza clave de la negociación
Según la cadena Al Arabiya, que cita fuentes paquistaníes, en las últimas horas se alcanzaron entendimientos preliminares para aliviar el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos en la zona. Ese eventual paso estaría vinculado a una reapertura gradual del estrecho de Ormuz.
El punto tiene relevancia estratégica porque el estrecho de Ormuz es una vía central para el comercio mundial de petróleo. Cualquier alteración en ese paso impacta de manera directa sobre los países exportadores del Golfo y sobre las potencias que dependen de ese tránsito energético.
Entre los principales ejes de la discusión aparecen la intermediación de Pakistán, el plan iraní de 14 puntos, la propuesta estadounidense que ahora evalúa Teherán y la posible flexibilización del bloqueo naval. Todos esos elementos forman parte de una negociación todavía abierta.
“Irán está revisando la propuesta de Estados Unidos y responderá a través de Pakistán una vez que llegue a una conclusión”, sostuvo Esmaeil Baghaei, portavoz de la Cancillería iraní.
Mientras se prolonga el análisis en Teherán, la comunidad internacional observa con cautela el avance de las gestiones. El resultado de estas tratativas será decisivo para sostener el alto el fuego, evitar una nueva escalada militar y dar una señal de estabilidad en una región clave para el equilibrio energético global.

