Fuentes cercanas al régimen iraní aseguraron al Financial Times que Teherán analiza ampliar sus posibles blancos si Washington intensifica el conflicto. Instalaciones en Bulgaria y Chipre aparecen entre las opciones evaluadas.

Irán evalúa la posibilidad de atacar objetivos militares estadounidenses ubicados en Europa si se produce una nueva escalada del conflicto con Estados Unidos, según informaron fuentes cercanas al régimen al diario británico Financial Times.
De acuerdo con la publicación, las fuerzas iraníes analizan distintas alternativas mientras permanecen estancadas las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz. Entre los posibles objetivos aparecen instalaciones ubicadas en Bulgaria y Chipre.
Dos fuentes citadas por el FT señalaron que Teherán evaluó la posibilidad de atacar activos estadounidenses en países del sudeste europeo. Entre ellos se encuentra Bulgaria, que el mes pasado autorizó el uso de la base aérea de Bezmer para aviones estadounidenses de reabastecimiento.
Otra de las fuentes mencionó a Chipre entre los posibles blancos de una represalia ante una eventual nueva ofensiva de Washington. En marzo, la base aérea británica de Akrotiri, ubicada en la isla, fue alcanzada por un dron.
Las fuerzas iraníes también habrían analizado por separado la posibilidad de atacar cables submarinos de fibra óptica en el estrecho de Ormuz ante una escalada militar.
Crece la tensión entre Irán y Estados Unidos
Según el Financial Times, dentro del régimen iraní creció la percepción de que una reanudación de la guerra sería una cuestión de “cuándo, no de si”.
El escenario coincide con el estancamiento de las negociaciones relacionadas con el estrecho de Ormuz y con cambios dentro de la estructura de seguridad iraní. El líder supremo, Mojtaba Khamenei, promovió la semana pasada a dirigentes de línea dura a importantes cargos militares y de seguridad.
Por su parte, Donald Trump aseguró el martes que no existen “conversaciones ni diálogos en curso, ni programados” con Teherán.
La Guardia Revolucionaria y otros comandantes iraníes advirtieron que, ante un nuevo conflicto a gran escala, podrían ampliar el alcance de sus operaciones más allá de los objetivos militares, energéticos y de infraestructura estadounidense ubicados en Medio Oriente.
El mes pasado, la Guardia Revolucionaria ya había advertido al Reino Unido por la utilización de instalaciones militares británicas por parte de Estados Unidos. “Cualquier base utilizada para lanzar un ataque contra territorio iraní será considerada un blanco legítimo”, había señalado.
Qué capacidad tendría Irán para atacar en Europa
Sidharth Kaushal, investigador del centro de estudios Royal United Services Institute de Londres, consideró que la amenaza planteada por los misiles iraníes contra objetivos europeos es “real, pero limitada”.
Según explicó al Financial Times, Irán podría utilizar misiles balísticos de medio alcance, como los pertenecientes a la serie Shahab, contra activos estadounidenses situados en el sur y sudeste de Europa. Sin embargo, tendrían mayores dificultades para provocar daños a distancias más extensas.
Las fuentes consultadas por el periódico británico sostuvieron que el alcance de una eventual respuesta iraní dependerá de las acciones que adopte Washington.
Una de ellas aseguró que Teherán prepara alternativas para ampliar el conflicto en caso de que Trump concrete amenazas de atacar infraestructura iraní.
Otra fuente afirmó que Irán no establecería “ningún límite” a su respuesta frente a una ofensiva estadounidense. “Si Estados Unidos va demasiado lejos, Irán se defenderá a cualquier precio, irá más allá de la región y también golpeará Europa”, afirmó.
Los antecedentes de ataques iraníes de largo alcance
El Financial Times recordó diferentes episodios recientes que exhibieron la capacidad iraní para realizar ataques a grandes distancias.
Semanas después del inicio de la guerra en febrero, Washington acusó a Teherán de lanzar varios misiles contra Diego García, la base militar conjunta de Estados Unidos y Reino Unido ubicada en el océano Índico, a aproximadamente 4.000 kilómetros de distancia. Ninguno alcanzó el objetivo.
En marzo, Turquía informó que las defensas antiaéreas de la OTAN habían interceptado varios misiles balísticos lanzados desde Irán. Durante ese mismo mes, la base aérea británica de Akrotiri, en Chipre, fue alcanzada por un dron.
Las fuentes iraníes citadas por el diario también señalaron como antecedente el ataque del mes pasado contra una base estadounidense en Jordania, donde murieron tres militares norteamericanos. Según estas fuentes, fue el ataque iraní de largo alcance más preciso hasta el momento.
“Esto también fue un mensaje para Europa: puede recibir misiles, así que debería saber dónde pararse en esta guerra”, aseguró una de las personas consultadas por el Financial Times.
La misma fuente advirtió que “un error muy grande, como golpear nuestra infraestructura, podría hacer que la guerra se extienda más allá de la región y llegue a Europa”.

