Teherán marca distancia de un pacto inminente con Washington

NewsITe
El Gobierno de Irán tomó distancia de las versiones que daban por inminente un acuerdo de paz con Estados Unidos y aclaró que, pese a los contactos diplomáticos en curso, las negociaciones están lejos de alcanzar un entendimiento global.
Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei, remarcó que la presencia de altos funcionarios de Pakistán en la capital iraní no implica que el diálogo haya llegado a un punto de inflexión ni a una instancia decisiva. Según explicó, las diferencias con Washington siguen siendo «profundas y numerosas» y cualquier avance requerirá tiempo y prudencia.
Baghaei sostuvo que las conversaciones tienen como objetivo central reducir las hostilidades en todos los frentes donde se proyecta la tensión entre Irán y Estados Unidos, con especial foco en Líbano y en otros escenarios sensibles de Medio Oriente. El vocero subrayó, además, que el programa nuclear iraní no forma parte de la agenda actual de discusiones, de acuerdo con lo reportado por la agencia Xinhua y reproducido por la Agencia Noticias Argentinas (NA).
Un borrador con nueve cláusulas para desescalar la región
En paralelo a las declaraciones oficiales, el canal Al Arabiya difundió que circula un borrador de posible acuerdo que contemplaría nueve puntos clave orientados a desescalar la crisis en la región. Entre ellos, se menciona un alto el fuego inmediato, integral e incondicional en todos los frentes de conflicto vinculados a la disputa entre Washington y Teherán.
El documento preliminar incluye también garantías para evitar ataques contra la infraestructura militar, civil y económica; el cese de operaciones militares ofensivas y el fin de la llamada «guerra mediática» entre las partes. Otro eje central sería el respeto estricto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados involucrados, así como la no injerencia en sus asuntos internos.
El borrador prevé, además, asegurar la libertad de navegación en el Golfo Pérsico, el estratégico estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán, zonas que en los últimos años se convirtieron en focos de tensión por ataques y retenes a buques comerciales y petroleros. También se plantea la creación de un mecanismo conjunto de monitoreo y resolución de controversias que permita gestionar incidentes antes de que escalen.
El estrecho de Ormuz y la disputa marítima
Baghaei advirtió que cualquier esquema de distensión deberá abordar de manera específica la situación en el estrecho de Ormuz, por donde transita una porción clave del comercio mundial de crudo, y los recientes ataques de fuerzas estadounidenses contra embarcaciones vinculadas a Irán. Para Teherán, estos incidentes forman parte de un cuadro más amplio de presión política, económica y militar.
«No podemos decir que hayamos llegado a un punto en el que un acuerdo esté cerca; no necesariamente, ese no es el caso», reiteró el portavoz, al marcar que no hay señales de un desenlace inmediato.
Mientras continúan las gestiones discretas y las potencias regionales intentan mediar, Irán insiste en que la vía diplomática sigue abierta pero sin plazos definidos ni garantías de éxito. En este marco, los analistas coinciden en que cualquier entendimiento que incluya un cese de hostilidades y reglas claras sobre la navegación en el Golfo podría tener un fuerte impacto en la estabilidad de Medio Oriente y en los mercados energéticos globales.

