Teherán denuncia violaciones al alto el fuego y eleva la tensión

NewsITe
El gobierno de Irán denunció una nueva escalada en el conflicto con Estados Unidos tras informar el derribo de un dron militar estadounidense y la detección de otras aeronaves en su espacio aéreo. El episodio se produce en plena vigencia de un frágil alto el fuego entre Teherán y Washington, acordado en abril luego de más de 40 días de enfrentamientos.
Según un comunicado difundido por Sepah News, el brazo informativo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), las fuerzas de defensa aérea iraníes abatieron un dron MQ-9 Reaper cuando sobrevolaba la provincia de Hormozgán, zona clave por su proximidad al estratégico estrecho de Ormuz. En el mismo parte se indicó que también fueron detectados un avión de vigilancia RQ-4 Global Hawk y un caza furtivo F-35, que habrían ingresado al espacio aéreo iraní y luego se retiraron ante el fuego de advertencia.
Teherán acusó a Washington de violar el cese del fuego y advirtió que se reserva el “derecho legítimo y definitivo” a responder ante cualquier nueva incursión. La denuncia iraní llegó pocas horas después de que el Comando Central de Estados Unidos informara ataques contra sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones minadoras en el sur de Irán, lo que suma incertidumbre al futuro de la tregua.
Explosiones en Bandar Abbas y fragilidad del alto el fuego
Medios iraníes reportaron varias explosiones en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, en Hormozgán, y sonidos similares en áreas cercanas del Golfo Pérsico, cerca de los condados de Sirik y Jask. Aunque el CGRI no precisó la fecha exacta de los incidentes, los reportes coinciden con los ataques estadounidenses informados el lunes.
Irán y Estados Unidos pactaron un alto el fuego el 8 de abril, tras semanas de hostilidades. Posteriormente, delegaciones de ambos países mantuvieron conversaciones de paz en Islamabad, Pakistán, los días 11 y 12 de ese mes. Sin embargo, las reuniones no derivaron en un acuerdo definitivo y, según fuentes diplomáticas, en las últimas semanas se intercambiaron distintos borradores de propuestas de paz que aún no lograron encauzar una salida estable.
El mensaje de Khamenei: fin de la presencia militar de EE.UU. en la región
En paralelo a la escalada militar, el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, difundió un mensaje con fuerte contenido político y regional. En un discurso por el Día de Arafah, en el marco de la peregrinación del Hajj, sostuvo que los países de Asia Occidental “ya no serán escudos” para las bases militares de Estados Unidos y pronosticó un declive sostenido de la influencia de Washington en Medio Oriente.
“Estados Unidos, además de no tener ningún lugar seguro para la malicia y el establecimiento de sus bases militares en la región, se aleja cada día más de su antiguo estatus”, afirmó Khamenei, según reprodujeron medios oficiales iraníes.
El líder religioso también afirmó que Israel “se acerca al fin de su siniestra existencia” y señaló que, a su juicio, el futuro político y geopolítico de la región estará marcado por el ascenso del mundo musulmán y de una “civilización islámica moderna”. Khamenei reivindicó el rol de Irán y de grupos aliados como Hezbolá en los enfrentamientos con Estados Unidos e Israel, a los que atribuyó haberles infligido “duros golpes” en conflictos recientes de 12 y 40 días de duración.
Ejecución por espionaje y vínculos con el Mossad
En este clima de máxima tensión, el Poder Judicial iraní anunció la ejecución de un hombre acusado de espiar para Israel. La agencia Mizan identificó al condenado como Gholamreza Khani-Shekarab, señalado como “cabecilla operativo” del servicio de inteligencia israelí Mossad fuera de Irán. De acuerdo con la versión oficial, fue capturado tras ser atraído al país en una operación encubierta del CGRI.
Las autoridades judiciales sostienen que Khani-Shekarab reclutaba y dirigía a colaboradores dentro de Irán para cometer actos de sabotaje y atentados contra la seguridad nacional. Entre las acciones que se le atribuyen se mencionan ataques con ácido a vehículos de personas seleccionadas, incendios y daños a la propiedad pública, envío de bombas a Teherán con el objetivo de provocar explosiones y situaciones de inseguridad, y el traspaso de fotografías de objetivos sensibles a agentes del Mossad.
Tras un proceso que, según la justicia iraní, incluyó la revisión de la condena por la Corte Suprema, el acusado fue ahorcado este martes. Organizaciones de derechos humanos suelen cuestionar la transparencia de los juicios por espionaje y terrorismo en Irán, pero hasta el momento no se difundieron evaluaciones independientes sobre este caso en particular. La ejecución se inscribe en un contexto de creciente rivalidad entre Teherán y Tel Aviv, en el que las acusaciones cruzadas de operaciones encubiertas y ataques clandestinos suman tensión a una región ya marcada por la inestabilidad.

