El régimen iraní vuelve a condenar a la activista Narges Mohammadi

NewsITe
La defensora de derechos humanos iraní y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi, fue nuevamente condenada por la Justicia del régimen de Teherán. Un tribunal la sentenció a seis años de prisión por el cargo de “asociación y colusión para cometer delitos”, según confirmó su abogado, Mostafa Nili, a la agencia AFP.
Además de la nueva pena de cárcel, la activista enfrenta una prohibición de salida del país por dos años. A la condena principal se suma otra de un año y medio de prisión por supuestas actividades de propaganda, así como la orden de exilio interno durante dos años a la ciudad de Josf, en la provincia oriental de Jorasán del Sur.
De acuerdo con la legislación iraní, las distintas condenas de prisión se cumplen de manera simultánea, por lo que las nuevas sentencias se suman a un largo historial de procesos judiciales contra Mohammadi. A los 53 años, la referente de derechos humanos se ha convertido en una de las voces más reconocidas contra la pena de muerte y la imposición del estricto código de vestimenta para las mujeres en Irán.
Salud delicada y posibilidades de apelación
El abogado de Mohammadi advirtió que su defendida arrastra serios problemas de salud. Según explicó, la activista fue liberada de manera temporal en diciembre de 2024 durante tres semanas para ser sometida a una intervención en la que le extirparon un tumor y se le realizó un injerto óseo. En este contexto, Nili espera que la Justicia le conceda nuevamente la libertad bajo fianza para que pueda recibir el tratamiento médico que necesita.
El letrado remarcó, sin embargo, que el fallo difundido recientemente no es definitivo y puede ser apelado. Organizaciones internacionales de derechos humanos han denunciado en reiteradas oportunidades que las autoridades iraníes utilizan los procesos judiciales y las condiciones carcelarias como forma de presión y castigo contra disidentes y militantes por las libertades civiles.
Una década marcada por la cárcel y el reconocimiento internacional
En los últimos diez años, Mohammadi pasó gran parte de su vida tras las rejas. Por efecto de estas detenciones sucesivas, no ve en persona a sus hijos, que residen en París, desde 2015. Pese a la distancia y a la persecución, su militancia contra la pena capital y en defensa de los derechos de las mujeres la llevó a ser distinguida con el Premio Nobel de la Paz en 2023.
En ese momento, Mohammadi se encontraba encarcelada y no pudo asistir a la ceremonia de entrega del galardón en Oslo. Fueron sus hijos quienes viajaron en su nombre para recibir la distinción, que el Comité Nobel justificó por su lucha sostenida contra la opresión de las mujeres en Irán y por la promoción de los derechos humanos y la libertad para todos los ciudadanos iraníes.
“Esta sentencia contra Narges Mohammadi es parte de un patrón más amplio de represión contra quienes cuestionan la pena de muerte y las restricciones a las mujeres en Irán”, advierten organizaciones de derechos humanos.
La nueva condena contra la activista refuerza las críticas de la comunidad internacional hacia el régimen iraní, al tiempo que reaviva el reclamo por su liberación y por el respeto a las garantías básicas de quienes defienden los derechos humanos en ese país de Medio Oriente.

