Irán se baja de las negociaciones en Islamabad por el bloqueo naval

NewsITe
Irán confirmó que no enviará a su delegación a la próxima ronda de negociaciones de paz prevista en Islamabad, Pakistán, mientras continúe el bloqueo naval de Estados Unidos sobre sus puertos y el estratégico Estrecho de Ormuz. La decisión fue difundida a través de medios vinculados a la Guardia Revolucionaria, que volvieron a calificar la medida como una acción “ilegal y criminal”.
Las conversaciones tienen como objetivo avanzar hacia un acuerdo de paz en el conflicto bélico iniciado en febrero de este año, cuyo alto el fuego vigente vence el miércoles 22. Teherán sostiene que la presión militar en el mar contradice el espíritu de la tregua y pone en duda la voluntad real de Washington de encauzar el diálogo diplomático.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump había anticipado el envío a Islamabad de una delegación de alto nivel para el lunes 20. Estaba previsto que integraran la comitiva el vicepresidente JD Vance, el político y empresario Jared Kushner y el inversor Steve Witkoff, con la misión de reabrir canales de negociación directa y ofrecer garantías sobre el cumplimiento de la tregua.
Fuentes diplomáticas en la capital paquistaní señalan que Islamabad se posicionó como mediador clave, intentando acercar posiciones entre Washington y Teherán. Pakistán, que mantiene relaciones con ambos países, aspira a evitar una nueva escalada militar en la región del Golfo Pérsico, donde el Estrecho de Ormuz concentra una porción significativa del tráfico mundial de petróleo y gas.
Un primer intento sin acuerdo y tensiones por Líbano y el programa nuclear
El fin de semana pasado ya se había celebrado una primera ronda de conversaciones en Islamabad, que concluyó sin avances concretos. Según trascendió, las diferencias se centraron en dos ejes sensibles: la posible inclusión de Líbano en la tregua regional y las exigencias vinculadas al programa nuclear iraní.
Mientras algunas potencias occidentales presionan para que el alto el fuego se extienda a todos los frentes donde operan grupos aliados de Irán, funcionarios iraníes consideran que esa condición ampliaría de manera desproporcionada el alcance del acuerdo y limitaría su margen de acción en la región. En materia nuclear, Teherán insiste en que cualquier entendimiento debe respetar su derecho al uso pacífico de la energía atómica y levantar progresivamente las sanciones.
A pesar de haber descartado el envío de negociadores a Islamabad, voceros en Teherán admiten que el intercambio de mensajes indirectos continúa a través de las autoridades paquistaníes. Esa vía, discreta y de bajo perfil, apunta a evitar la ruptura total del diálogo y a ganar tiempo mientras se redefine el escenario diplomático antes de la expiración de la tregua.
- Irán condiciona su regreso a la mesa a la suspensión del bloqueo naval estadounidense.
- Estados Unidos mantiene la presión militar pero apuesta a retomar la negociación.
- Pakistán busca consolidarse como mediador regional para contener la escalada.
Teherán considera el bloqueo marítimo “ilegal y criminal” y una violación directa del alto el fuego vigente.
Con la fecha límite del alto el fuego cada vez más cerca, las potencias involucradas enfrentan el desafío de evitar un nuevo pico de tensión en Medio Oriente. La continuidad o no de las negociaciones, así como una eventual flexibilización del bloqueo naval, serán determinantes para saber si la crisis se encamina hacia una solución diplomática o hacia una nueva escalada militar.

