Teherán rechaza un alto el fuego y denuncia maniobras de Washington y Tel Aviv

NewsITe
El gobierno de Irán rechazó de manera categórica haber pedido un alto el fuego o negociaciones con Estados Unidos en el marco del conflicto desatado tras los ataques conjuntos de Washington y Tel Aviv contra Teherán y otras ciudades iraníes. El canciller Seyed Abbas Araghchi calificó de “ilusorias” las versiones difundidas por funcionarios estadounidenses que señalan que la República Islámica habría solicitado una tregua.
En un mensaje publicado en la red social X, Araghchi sostuvo que las fuerzas armadas iraníes continuarán combatiendo hasta que el presidente estadounidense Donald Trump reconozca que la “guerra ilegal” impuesta tanto a ciudadanos norteamericanos como iraníes es un error histórico que “jamás debe repetirse”. El canciller insistió en que cualquier salida al conflicto debe contemplar garantías firmes para impedir nuevos ataques contra el territorio iraní.
Durante su conferencia de prensa semanal en Teherán, el ministro explicó que la negativa iraní a aceptar un alto el fuego inmediato no responde a un afán de prolongar la confrontación, sino a la intención de lograr un desenlace que disuada a sus adversarios de intentar futuras agresiones. “Esta vez la guerra debe terminar de tal manera que los enemigos jamás piensen en repetir los ataques”, remarcó, en alusión directa a Estados Unidos e Israel.
Acusaciones a Washington y Tel Aviv y el rol del estrecho de Ormuz
Araghchi acusó a los adversarios de Irán de haber movilizado “todas sus capacidades” militares, diplomáticas y mediáticas para forzar a la República Islámica a una “rendición incondicional”. Sin embargo, aseguró que, tras más de dos semanas de hostilidades, esos mismos países ahora “buscan ayuda” de gobiernos que antes consideraban hostiles y procuran respaldo internacional para reforzar la seguridad en rutas estratégicas del transporte marítimo.
En ese contexto, el ministro subrayó la importancia del estrecho de Ormuz, un paso clave para el flujo mundial de hidrocarburos. Señaló que Irán está restringiendo el paso únicamente a los países que considera enemigos y a sus aliados directamente involucrados en el conflicto, una postura que ya provoca preocupación en las principales capitales occidentales por el posible impacto sobre el comercio y los precios de la energía.
Del ataque conjunto a la escalada regional
- El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Teherán y otras ciudades de Irán.
- Según informes de agencias internacionales, en esos bombardeos murió el exlíder supremo Ali Jamenei, junto con altos mandos militares y civiles.
- Como respuesta, Irán desplegó oleadas de misiles y drones contra bases e intereses israelíes y estadounidenses en distintos puntos de Medio Oriente.
- La escalada reavivó temores sobre una extensión del conflicto a otros países de la región y un impacto directo en el mercado energético global.
“Cuando decimos que no queremos un alto el fuego, no es porque busquemos continuar la guerra. Es porque esta vez la guerra debe terminar de tal manera que los enemigos jamás piensen en repetir los ataques”, afirmó Araghchi.
Mientras la comunidad internacional debate iniciativas diplomáticas para contener la crisis, Teherán refuerza el mensaje de que no aceptará un cese de hostilidades que no incluya garantías concretas de seguridad. La postura iraní, combinada con la presión de Estados Unidos e Israel y la relevancia del estrecho de Ormuz para el comercio global, mantiene en vilo a la región y abre un nuevo capítulo de tensión en Medio Oriente.

