La Justicia Federal analiza el vínculo digital con un joven detenido en Australia

NewsITe
La Justicia Federal de La Pampa investiga a un adolescente argentino de 15 años por una presunta vinculación con actividades terroristas, a partir de contactos mantenidos por internet con un joven australiano de 17 años detenido en Canberra. La pesquisa se encuentra en una etapa preliminar y busca determinar si el menor tuvo algún tipo de participación en conductas delictivas o si se trató solo de intercambios virtuales sin proyección concreta.
La causa se originó luego del análisis de celulares y computadoras secuestrados al adolescente australiano, sospechado de estar involucrado en actividades vinculadas al terrorismo. En esas pericias, las autoridades de ese país detectaron comunicaciones digitales con un menor radicado en Argentina, lo que motivó el alerta a la Justicia Federal y la apertura de un expediente para esclarecer el alcance de ese vínculo.
En el marco de la investigación, el juzgado ordenó un allanamiento en la vivienda del joven pampeano. Durante el operativo se secuestraron teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos que ahora son sometidos a peritajes informáticos. Los especialistas intentan reconstruir el contenido de los chats, las páginas visitadas y los contactos frecuentes para establecer si hubo instigación, planificación o intercambio de material vinculado a actividades terroristas.
Armas, químicos y peritajes clave en la causa
Además de los dispositivos electrónicos, los investigadores incautaron armas, una máscara de gas y productos químicos que quedaron incorporados al expediente como elementos de prueba. Los peritos deberán determinar el tipo de armas, si están registradas, en qué condiciones se encontraban y si los químicos pueden ser utilizados con fines peligrosos o si se trata de sustancias de uso doméstico o recreativo.
Los padres del adolescente cuentan con la representación del abogado platense Fernando Palazzo, quien impulsó la realización de amplios estudios psicológicos y pericias informáticas. El objetivo de la defensa es aportar elementos de descargo que permitan contextualizar el comportamiento del menor, evaluar su grado de madurez, conocer qué nivel de comprensión tenía sobre el contenido con el que interactuaba y descartar la existencia de una verdadera voluntad de participar en hechos violentos.
Etapa preliminar y posibles derivaciones judiciales
Fuentes cercanas a la investigación remarcan que el expediente se encuentra en una fase inicial y que todavía no hay imputaciones firmes contra el adolescente argentino. El resultado de los peritajes informáticos y de los informes psicológicos será determinante para establecer si existió un aporte concreto a las conductas atribuidas al joven australiano detenido o si solo se trató de contactos esporádicos sin relevancia penal.
- Se analizan chats, llamadas y actividad en redes sociales y foros.
- Los informes técnicos deberán precisar si hubo planificación de algún acto violento.
- Las pericias psicológicas buscarán medir el impacto de los contenidos consumidos.
- La Justicia actuará con el resguardo propio de causas que involucran a menores.
Fuentes judiciales enfatizan que, por el momento, la causa se centra en reconstruir el contexto de los contactos y en determinar si el adolescente argentino tuvo una participación activa o solo un rol pasivo como usuario de plataformas digitales.
Mientras tanto, la investigación continúa bajo estricto hermetismo y con intervención de organismos especializados en delitos informáticos y en la prevención del extremismo violento. La definición sobre eventuales responsabilidades penales dependerá de lo que arrojen las próximas medidas de prueba y de la cooperación internacional entre la Justicia argentina y las autoridades australianas.

