Ingresos en alza en la Ciudad, pero con más desigualdad

NewsITe
Los ingresos de los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires crecieron por encima de la inflación durante el primer trimestre de 2026, pero esa mejora no se distribuyó de manera equitativa. Un informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA) advierte que la desigualdad aumentó tanto entre personas como entre hogares, consolidando diferencias socioeconómicas ya presentes en el distrito.
De acuerdo con el relevamiento, el ingreso total familiar promedio se ubicó en $2.588.582, lo que implicó un incremento interanual del 35,9%, es decir, 3,8 puntos porcentuales por encima de la suba de precios medida por el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad (IPCBA), que fue del 32,1%. El ingreso per cápita familiar, en tanto, promedió los $1.361.905, con una mejora del 36% en el mismo período.
Sin embargo, detrás de estos promedios se esconde una realidad dispar. El trabajo del IDECBA detalla que la mejora estuvo impulsada sobre todo por los segmentos de mayores ingresos, mientras que los asalariados —que representan a tres de cada cuatro porteños ocupados— vieron sus sueldos crecer apenas un 31%, por debajo de la inflación, con una consecuente pérdida de poder adquisitivo para buena parte de la fuerza laboral.
Brecha territorial y concentración de la riqueza
Las diferencias geográficas dentro de la Ciudad también se mantienen profundas. Los hogares de la Zona Norte registran ingresos per cápita 1,8 veces superiores a los de la Zona Sur. En números: el ingreso familiar promedio en el Norte fue de $3.113.613, con una suba del 43,8%; en el Sur se ubicó en $2.252.069, con un incremento del 40,6%; mientras que en la Zona Centro alcanzó los $2.501.132.
El reporte remarca asimismo la concentración del ingreso. El 30% de los hogares con menores recursos apenas accede al 12,4% de la masa total, mientras que el 30% de mayores ingresos concentra el 53,2% del total. Esta distribución refuerza una tendencia de fuerte polarización económica, donde la mejora en los promedios generales convive con un ensanchamiento de la brecha entre los extremos.
Diferencias de género y precariedad laboral
- En la ocupación principal, los varones perciben un ingreso promedio de $1.716.432, frente a los $1.421.252 de las mujeres, lo que configura una brecha salarial de género del 17,2%.
- Los hombres trabajan, en promedio, 40 horas semanales, contra 34 horas en el caso de las mujeres, lo que indica una combinación de menor tiempo remunerado y persistencia de tareas de cuidado no pagas en el hogar.
- Entre los asalariados, quienes cuentan con descuentos jubilatorios —es decir, empleo registrado— reciben ingresos medios de $1.677.090, muy por encima de los $1.047.417 que perciben quienes se desempeñan en condiciones informales.
El 74,5% de los hogares porteños depende de ingresos laborales como principal fuente y un 38,7% complementa con jubilaciones o pensiones, en un contexto donde las transferencias estatales no jubilatorias pierden frente a la inflación.
El informe del IDECBA también detalla que el haber promedio de los jubilados alcanzó los $843.607, con una suba interanual del 34,2%, apenas por encima de la inflación del período. Aun así, la necesidad de recurrir al financiamiento crece: el 48,8% de los hogares tomó algún tipo de préstamo —incluyendo el uso de tarjeta de crédito— y el 35,5% debió echar mano a sus ahorros para afrontar gastos corrientes durante el trimestre. Con estos datos, la Ciudad de Buenos Aires exhibe un escenario en el que la mejora macroeconómica convive con tensiones sociales crecientes y un marcado aumento de las brechas distributivas.

