Marull proyecta que la inflación de junio caerá por debajo del 2%

La desaceleración de la inflación se consolida como uno de los datos más fuertes de la coyuntura económica. El economista Fernando Marull proyectó que el Índice de Precios al Consumidor podría ubicarse por debajo del 2% en junio, en línea con la tendencia que se viene registrando desde comienzos de año, aunque advirtió que la mejora financiera aún convive con una “economía real” debilitada.
En diálogo con Splendid AM 990, Marull recordó que la inflación de mayo, que se ubicó en 2,1%, estuvo en línea con las estimaciones privadas. “Estuvimos acertados, así que estamos contentos”, señaló, al remarcar que el Gobierno capitalizó políticamente ese dato en un contexto de fuerte ajuste fiscal y monetario.
De acuerdo con sus cálculos de inflación semanal, la primera semana de junio arrojó una suba del 0,8%, mientras que en la segunda semana se registró una leve deflación del 0,2%. “Las inflaciones semanales son volátiles, pero la tendencia es que junio viene menor que mayo”, explicó el analista, quien considera que el proceso desinflacionario se afianza, aunque todavía resta ver su impacto pleno sobre la actividad.
Salarios, consumo y una economía “dual”
Marull describió el escenario económico actual como “dual”: por un lado, se consolida la baja de la inflación, mejora el acceso del Tesoro al financiamiento y desciende el riesgo país; por otro, una parte importante de la población sigue sin percibir una mejora clara en su poder adquisitivo ni en las chances de reactivación.
“La realidad es que no estamos volando. Hay sectores que sí están bien y otros a los que todavía les cuesta levantar”, sostuvo. Según el economista, la caída de la inflación abre una ventana para que los salarios empiecen a recomponer parte de lo perdido. “Hace siete meses los sueldos venían corriendo por detrás de los precios. Ahora, con nuevas paritarias y una inflación que baja, eso es positivo para la economía en general”, evaluó.
No obstante, advirtió que la recuperación no es homogénea. Entre las actividades que aún muestran debilidad mencionó a la construcción, el turismo interno, el consumo masivo y algunos segmentos industriales, que siguen afectados por la caída de la demanda, el arrastre de la recesión y la cautela inversora.
Impacto político, dólar y riesgo país
Consultado por el impacto de los escándalos y cuestionamientos a funcionarios —como el caso patrimonial que salpicó al vocero presidencial Manuel Adorni—, Marull consideró que, por ahora, los datos económicos terminaron desplazando ese ruido en los mercados. “El caso Adorni es un fusible. No es el ministro de Economía, no es algo relevante en términos del programa económico”, relativizó.
De todos modos, admitió que, en un contexto de ingresos golpeados, las sospechas sobre la clase política generan malestar social: “En un escenario donde el salario venía perdiendo contra la inflación, que aparezcan este tipo de noticias no ayuda”.
- Marull no cree en un “escenario mágico” donde la baja de la inflación garantice la reelección del oficialismo.
- Sostiene que la clave será la velocidad de la recuperación de la actividad y del salario real.
- Vincula la aceleración inflacionaria preelectoral a la suba del dólar y a shocks de precios como la carne y los combustibles.
“Si la economía empieza a volar, la inflación baja al 1% y los salarios rebotan fuerte, las chances del Gobierno claramente suben. Pero hoy ese no es mi escenario base”, advirtió Marull.
Al analizar el frente cambiario de cara a los próximos procesos electorales, el economista recordó que “en todas las previas presidenciales hay ruido con el dólar”, y subrayó que el comportamiento del tipo de cambio en 2027 dependerá en gran medida de cómo llegue la economía a ese momento.
Por último, destacó la baja del riesgo país como uno de los datos más favorables de los últimos meses. A su juicio, un menor nivel de desconfianza hacia la deuda argentina reduce la probabilidad de sobresaltos cambiarios: “Lo que te hace la baja del riesgo país es que baja la posibilidad de que el dólar suba más. En la calle, significa un dólar un poco más tranquilo”, concluyó.

