El índice de precios volvió a acelerarse y complica la meta oficial

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La inflación de febrero se ubicó en el 2,9%, de acuerdo con los datos informados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), y acumuló un incremento del 5,9% en el primer bimestre del año. En la comparación interanual, los precios subieron 33,1%, en un contexto marcado por subas de tarifas, tensiones cambiarias y el impacto de la crisis internacional del petróleo.
La división que más traccionó el índice general fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un alza del 6,8%. El aumento responde principalmente a la actualización de tarifas de servicios públicos en la mayoría de las provincias y a la redefinición de los esquemas de subsidios para los usuarios residenciales.
En segundo lugar se ubicó Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un incremento del 3,3%, un rubro que tiene fuerte impacto en el poder adquisitivo de los hogares. Dentro de este segmento, se destacó la suba de Carnes y derivados, que fue la principal responsable de la variación mensual en gran parte de las regiones, salvo en la Patagonia, donde el mayor impulso provino nuevamente de Vivienda y servicios básicos.
Rubros con menores aumentos y composición del índice
Entre las divisiones que mostraron menores variaciones se ubicaron Bebidas alcohólicas y tabaco, con una suba de apenas 0,6%, y Prendas de vestir y calzado, que en febrero registró una variación nula (0,0%). Estos comportamientos ayudaron a moderar en parte el avance del índice general.
Al observar las categorías que componen el IPC, los precios Regulados fueron los que más aumentaron, con un 4,3%, impulsados por tarifas y servicios. Les siguió la inflación núcleo, con un 3,1%, que refleja el movimiento de precios más allá de factores estacionales y regulados. En cambio, los Estacionales mostraron una baja del 1,3%, lo que contribuyó a evitar un registro mayor.
Presión del petróleo y diferencias con el índice porteño
La difusión del dato de febrero se produce en un contexto de suba del precio internacional del petróleo como consecuencia del conflicto bélico en Medio Oriente. Si bien este shock externo aún no se ve de lleno en el IPC, los analistas anticipan que podría trasladarse a los combustibles y a los costos logísticos en los próximos meses, con impacto potencial en la inflación de marzo y abril.
El dato del Indec se ubicó por encima del índice de precios al consumidor que elabora la Ciudad de Buenos Aires, que informó una variación de 2,6% en febrero, por debajo del 3,1% registrado en enero. Según las estadísticas porteñas, los precios acumularon en el primer bimestre una suba del 5,7% y alcanzan una variación interanual del 32,4%. El 2,6% de febrero también fue superior al 2,1% registrado en el mismo mes de 2025, lo que muestra una aceleración respecto del año previo.
Internas en el Indec y desafíos para la meta oficial
El resultado inflacionario llega en medio de tensiones internas en el organismo estadístico. En febrero se oficializó la salida de Marco Lavagna como director del Indec, luego de que el Gobierno decidiera no avanzar con la nueva metodología para medir la inflación que se venía preparando desde 2017. La decisión generó críticas de especialistas y planteos sobre la necesidad de actualizar el indicador.
El nuevo titular del organismo, Pedro Lines, inició una revisión de alternativas técnicas para modernizar el índice y dejar atrás la metodología vigente, que acumula unos 20 años de atraso y es cuestionada por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Entre los puntos en análisis se encuentran la actualización de la canasta de consumo, la ponderación regional y la incorporación de nuevas fuentes de información de precios.
En reiteradas declaraciones públicas, el presidente Javier Milei prometió que “para agosto la inflación comenzará con cero”, en referencia a su objetivo de llevar el ritmo mensual a valores casi nulos. El desempeño de los próximos meses, marcado por el impacto de tarifas, combustibles y negociación salarial, será clave para evaluar la viabilidad de esa meta.
Con un primer bimestre que ya roza el 6% y un contexto internacional más adverso, la dinámica de precios se consolida como uno de los principales desafíos económicos y políticos para el Gobierno nacional.

