Ropa y educación, a la cola de la inflación de enero

NewsITe
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) difundido por el Indec confirmó que, pese a la polémica pública por el costo de la indumentaria, el rubro “Prendas de vestir y calzado” fue uno de los que menos aumentó durante enero de 2026. Incluso registró una variación negativa de -0,5% respecto de diciembre, en contraste con la percepción de fuertes subas que se instaló en la discusión política y mediática.
De acuerdo con el informe oficial, las dos divisiones con menores variaciones en el primer mes del año fueron Educación, con un incremento de apenas 0,6%, y Prendas de vestir y calzado, que mostró una leve baja mensual. Estos datos surgen en un contexto de inflación que se mantuvo prácticamente estable frente al cierre de 2025.
La inflación de enero se ubicó en 2,9%, apenas una décima por encima del registro de diciembre, que había sido del 2,8%. De esta manera, el Indec marcó un arranque de año con variaciones mensuales moderadas, aunque la discusión económica sigue centrada en la pérdida de poder adquisitivo y en la dispar evolución de los distintos rubros de consumo.
Caputo, la polémica por la ropa y la reacción del mercado
El desempeño del rubro indumentaria en el IPC cobra mayor relevancia luego de las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien a comienzos de mes afirmó que no compraba ropa en la Argentina porque los precios eran un “robo”. Sus dichos encendieron la polémica entre empresarios textiles, comerciantes y analistas, que salieron a cruzarlo con argumentos sobre costos, presión impositiva y caída de ventas.
En ese marco, el dato de una variación negativa en “Prendas de vestir y calzado” aparece como un elemento más en la discusión sobre la formación de precios en el sector. Especialistas advierten que, si bien algunos precios pudieron haber retrocedido por bonificaciones, liquidaciones de temporada o caída de la demanda, en términos interanuales la indumentaria continúa muy por encima del promedio general de la inflación.
El contexto institucional del Indec y los desafíos hacia adelante
El informe de enero se conoció poco después de la renuncia de Marco Lavagna a la conducción del Indec, un movimiento que sumó ruido político e institucional. Su salida abrió interrogantes sobre la continuidad de las metodologías estadísticas, la independencia del organismo y el rumbo de la política de datos oficiales en los próximos meses.
Economistas consultados señalan que la estabilización en torno al 3% mensual no implica que la inflación esté controlada, sino que refleja una etapa de transición en la que pesan la inercia de los aumentos previos, los ajustes tarifarios pendientes y la evolución del tipo de cambio. En este escenario, el comportamiento de rubros sensibles como alimentos, tarifas, alquileres y, en menor medida, indumentaria será clave para definir el humor social y el poder de compra de los salarios.
Con todo, el contraste entre la polémica por el precio de la ropa y el lugar que ocupó ese rubro en el IPC de enero vuelve a poner en debate cómo se percibe la inflación en la calle, cómo se mide en las estadísticas oficiales y qué políticas pueden aplicarse para sostener el consumo sin desatender el equilibrio macroeconómico.

