La actividad fabril y la construcción retroceden tras el repunte de marzo
NewsITe
La industria manufacturera y la construcción volvieron a terreno negativo en abril, luego del leve respiro de marzo, según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Los números muestran que ambos sectores todavía no logran consolidar una recuperación y mantienen un desempeño dispar frente a otras ramas de la economía como energía, minería y agro.
De acuerdo con el informe oficial, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró en abril una caída interanual de 2,8% frente al mismo mes de 2025. En la medición desestacionalizada, la baja fue de 2,1% respecto de marzo, mientras que la serie tendencia-ciclo apenas mostró una suba marginal de 0,1%, lo que refleja un estancamiento de la actividad fabril.
En el acumulado del primer cuatrimestre de 2026, la industria cerró con una contracción de 2,4%, luego de atravesar desde enero una secuencia de desempeños débiles. El repunte de marzo alcanzó solo para interrumpir momentáneamente una racha de ocho meses consecutivos de caída, pero no modificó el cuadro general de debilidad.
Rendimiento dispar entre los distintos rubros industriales
El comportamiento sectorial fue muy heterogéneo. De los dieciséis bloques que componen el índice, solo un puñado logró escapar a la dinámica negativa general. Entre los que mostraron mejor desempeño en la comparación interanual se destacaron:
- Sustancias y productos químicos: crecimiento de 16,7%.
- Productos de tabaco: avance de 6,5%.
- Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear: suba de 5,6%.
- Madera, papel e impresión: incremento de 4,1%.
En contraste, la mayoría de las ramas industriales mostró descensos de distinta magnitud. Entre las más golpeadas se ubicaron los productos textiles (-22,2%), maquinaria y equipo (-20,2%), prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9%), industrias metálicas básicas (-11,2%) y vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes (-10,7%). También retrocedieron los productos de caucho y plástico, muebles y colchones, artículos de metal y otros equipos, aparatos e instrumentos.
Este cuadro confirma que la recuperación industrial es aún frágil y muy sectorizada, con pocos complejos que logran sostener el nivel de producción frente a un mercado interno debilitado y un contexto de costos elevados.
La construcción también retrocede y domina la cautela empresaria
En paralelo, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) mostró en abril una baja de 2,8% interanual. Frente a marzo, la caída fue aún más marcada: 4% en la serie desestacionalizada. Solo el índice tendencia-ciclo exhibió una variación positiva de 0,3%, lo que sugiere un piso de actividad, aunque sin señales claras de despegue.
Pese a este retroceso puntual, el período enero-abril cerró con un aumento acumulado de 2,1% en la construcción. Sin embargo, el resultado de abril se ubicó como el registro más bajo del año y cortó la racha de incrementos que se había observado en los primeros meses.
Al analizar el comportamiento de los insumos, solo tres de los principales componentes lograron superar el índice general: el rubro resto de los insumos (16,1%), hierro redondo y aceros para la construcción (15,7%) y pinturas para construcción (10%). El resto mostró caídas significativas, especialmente los mosaicos graníticos y calcáreos (-18,9%), el yeso (-17,5%), las cales (-16,4%), el asfalto (-15,5%) y el cemento portland (-12,7%), a lo que se suman descensos en hormigón elaborado, ladrillos huecos, pisos y revestimientos cerámicos, placas de yeso y artículos sanitarios de cerámica.
Las expectativas de las empresas constructoras para el período mayo-julio son mayormente cautelosas, con amplia mayoría que no prevé cambios en el nivel de actividad y una porción importante que teme nuevas bajas.
Según la encuesta cualitativa del INDEC, el 75,5% de las firmas que realizan obras privadas estima que el nivel de actividad se mantendrá sin cambios en los próximos tres meses, el 15,1% proyecta una disminución y solo el 9,4% espera una mejora. En el segmento de obras públicas, el 60% de las empresas no prevé variaciones, el 25,6% cree que la actividad caerá y el 14,4% confía en un repunte.
La combinación de industria y construcción en baja contrasta con el mejor desempeño de otros sectores como energía, minería y agro, y deja en evidencia una economía con recuperaciones parciales y desiguales. En este contexto, analistas advierten que la evolución del empleo, la inversión y el consumo dependerá en buena medida de que estos dos pilares –fábricas y obras– logren estabilizarse y retomar un sendero de crecimiento sostenido.


