Industria: julio dejó señales mixtas y persiste la recesión

La actividad fabril creció en la comparación anual pero volvió a caer contra junio

NewsITe

La producción industrial argentina mostró en julio un comportamiento dispar que refleja las dificultades para consolidar una recuperación sostenida. De acuerdo con un informe elaborado por la consultora OJF, que dirige el economista Orlando Ferreres, el índice de actividad manufacturera registró una mejora interanual de 0,7%, pero al mismo tiempo anotó una caída de 0,4% frente a junio en la medición desestacionalizada.

En el acumulado de los primeros siete meses del año, el estudio privado da cuenta de una contracción de 2,1% respecto del mismo período del año pasado. Es decir, pese al alivio que implica el dato positivo de julio frente a 2023, la industria todavía opera por debajo de los niveles previos y no consigue recuperar el terreno perdido en este ciclo recesivo.

– Publicidad –

“La industria mejora pero aún no muestra un rebote consistente en sus niveles generales de actividad”, señala el trabajo de OJF, al describir un escenario con claros ganadores y perdedores dentro del mapa fabril. Entre los sectores que traccionaron el avance interanual se destacaron las refinerías de petróleo, las metálicas básicas, la química y la industria de alimentos y bebidas.

Qué sectores impulsan y cuáles frenan a la industria

En el detalle por ramas, el informe consigna que la producción de alimentos registró en julio un aumento de 2,1% frente al mismo mes del año pasado, sostenida por una mayor elaboración de productos vinculados al complejo agroindustrial. Más marcada fue la mejora en metales básicos, con un salto interanual de 9,1%, asociada en buena medida a la demanda externa y a segmentos vinculados a la cadena siderúrgica.

En el otro extremo se ubicaron los sectores más afectados por la debilidad del mercado interno. Plásticos, textiles, maquinaria y equipo y minerales no metálicos mostraron las mayores incidencias negativas. Dentro de este conjunto, la producción de maquinaria y equipo se desplomó 9,0% interanual en julio, en línea con la menor inversión en bienes de capital, mientras que el rubro minerales no metálicos —vinculado a la construcción— cayó 8,1% anual, reflejando la parálisis de obras públicas y la cautela en proyectos privados.

Perspectivas: dualidad entre exportadores y mercado interno

De cara a los próximos meses, la consultora Ferreres advierte que la dinámica del sector fabril “seguirá mostrando esta dualidad entre sectores orientados al mercado externo y sectores debilitados por la baja demanda interna”. En otras palabras, los complejos exportadores y las ramas con mayor integración a cadenas globales podrían sostener niveles de producción más robustos, mientras que aquellas que dependen del consumo local continuarán bajo presión.

El trabajo concluye que una recuperación más pareja de la industria dependerá de la evolución del poder adquisitivo y del consumo de los hogares. “En la medida que veamos una recuperación del consumo minorista de la mano de una mejora en los ingresos de las familias podremos ver una marcha más homogénea de las manufacturas”, remarca el documento.

La industria muestra un leve alivio en la comparación interanual, pero la caída frente a junio y el retroceso acumulado revelan que la economía aún transita una fase recesiva.

Mientras tanto, el Gobierno y los analistas privados siguen de cerca el pulso de la producción fabril, un sector clave por su impacto en el empleo formal y en la recaudación tributaria. La evolución del mercado interno, las condiciones de financiamiento y la demanda externa serán determinantes para definir si los datos de los próximos meses confirman un punto de inflexión o prolongan la actual fase de estancamiento.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -