Un niño de dos años murió tras un choque durante una persecución policial

NewsITe
Un efectivo de la Policía Bonaerense fue imputado por la muerte de un niño de 2 años y medio, ocurrida durante una persecución en la localidad de Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. El hecho, que volvió a poner bajo la lupa los protocolos de actuación policial en zonas urbanas, tuvo lugar este martes en la intersección de las calles Copigüé y Bustos.
De acuerdo con las primeras informaciones judiciales, el patrullero que conducía el agente perseguía a dos presuntos motochorros cuando embistió a un auto Dodge 1500 en el que viajaban un hombre y su pequeño hijo. El impacto fue de tal magnitud que el menor debió ser trasladado de urgencia a un hospital de la zona, donde falleció pocos minutos después a raíz de la gravedad de las heridas.
Mientras la atención se concentraba en la escena del siniestro, los sospechosos que eran perseguidos lograron escapar y, hasta el momento, permanecen prófugos. La situación derivó en una intensa búsqueda en distintos puntos de Lomas de Zamora y alrededores, con operativos dispuestos por la Justicia y la Policía.
Imputación al policía y detalles de la causa
La Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 10 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora imputó al policía que manejaba el móvil por los delitos de homicidio culposo, lesiones culposas y presunta falta a los deberes de funcionario público. Pese a la imputación, la fiscalía dispuso que el efectivo no quede detenido mientras avanza la investigación.
En el expediente se incorporó, además, un informe sobre el estado del vehículo en el que viajaban las víctimas. Fuentes vinculadas a la causa indicaron que el Dodge 1500 presentaba un “mal estado general” y que no contaba con elementos básicos de seguridad, como la silla de transporte adecuada para menores de edad, un dato que podría ser tenido en cuenta al momento de definir eventuales responsabilidades civiles.
Cómo comenzó la persecución en Ingeniero Budge
La secuencia se inició a partir de un llamado al 911 que alertó sobre un hecho delictivo protagonizado por dos hombres en la zona de Homero y Bayona, en Villa Centenario. Según la denuncia, ambos se desplazaban en moto y habrían cometido un ilícito cuya modalidad aún se intenta precisar.
- Uno de los sospechosos fue descripto con campera roja y sin casco.
- El segundo llevaba una campera negra, sí utilizaba casco y también circulaba en moto.
Con esos datos, un móvil policial logró localizarlos e inició la persecución por distintas calles de la zona sur del conurbano. En medio del operativo, el conductor del patrullero habría perdido de vista a los sospechosos y, en ese contexto, se produjo el choque fatal contra el Dodge 1500 en Ingeniero Budge.
Operativos, prófugos identificados y una detención
Tras las primeras horas de investigación, la Justicia logró identificar a los presuntos motochorros como B.U.M. y R.R., alias “Pichu”. Con esa información, se ordenaron allanamientos de urgencia en domicilios vinculados a los acusados, aunque los procedimientos arrojaron resultado negativo en cuanto a su detención.
Sin embargo, en uno de los inmuebles se detuvo al hermano de uno de los implicados, identificado como D.M.M., de 24 años, quien ya contaba con antecedentes por resistencia a la autoridad y encubrimiento. En el lugar también se secuestró la moto que habría sido utilizada durante el hecho delictivo que originó la persecución.
La causa, a cargo de la UFI Nº 10 de Lomas de Zamora, busca determinar si el accionar policial se ajustó a los protocolos vigentes y establecer las responsabilidades penales por la muerte del niño.
El caso vuelve a encender el debate sobre el uso de móviles policiales en persecuciones a alta velocidad en zonas densamente pobladas y la necesidad de reforzar los controles tanto sobre los procedimientos de seguridad como sobre las condiciones en que viajan los menores en vehículos particulares.

