La investigación por la muerte de Alberto Nisman da un nuevo giro con la imputación de dos exjefes de fuerzas de seguridad, Román Di Santo y Luis Heiler, por irregularidades en la preservación de la escena del crimen.

El caso de la muerte del fiscal Alberto Nisman suma un nuevo giro con la imputación del exjefe de la Policía Federal, Román Di Santo, y del exjefe de la Prefectura, Luis Alberto Heiler, acusados de graves irregularidades en la escena del crimen. El fiscal Eduardo Taiano, encargado de la investigación, vinculó a ambos exfuncionarios con los hechos ocurridos la madrugada del 18 de enero de 2015, cuando encontraron el cuerpo de Nisman en su departamento de Puerto Madero.
La imputación señala la presunta alteración y contaminación de la escena, lo que habría dificultado el esclarecimiento del caso. Según Taiano, las irregularidades durante la preservación del lugar afectaron la recolección de pruebas clave. Entre los errores destacan la falta de identificación de una tercera vía de acceso al departamento y la omisión de procedimientos básicos, como medir la temperatura del ambiente y del cuerpo.
Más de 60 personas ingresaron al departamento de Nisman sin respetar las precauciones necesarias, según el informe. Entre los detalles destacados, sobresale la ausencia de huellas dactilares del fiscal en el lugar, mientras que sí aparecieron las de un prefecto encargado de resguardar la escena. Testigos indicaron que varios funcionarios políticos, incluido Sergio Berni, entonces secretario de Seguridad, accedieron al dormitorio principal durante el operativo.
Defensa de los imputados
Román Di Santo presentó un escrito ante el juez Julián Ercolini en el que defendió su accionar. Alegó que actuó como “auxiliar de la Justicia” y siguió las órdenes de Sergio Berni. Negó haber emitido órdenes ilícitas y atribuyó los errores a sus subordinados, destacando que no pudo evitar la presencia de políticos en el lugar.

Luis Heiler, exjefe de la Prefectura, también recibió la notificación de imputación. Ambos deberán comparecer ante la Justicia para explicar su accionar durante el operativo. Estas imputaciones podrían abrir el camino a nuevas responsabilidades penales por las deficiencias en la escena del crimen.
El caso Nisman continúa rodeado de misterio. Aunque la hipótesis oficial señala que el fiscal fue asesinado, las irregularidades en la investigación inicial han alimentado sospechas de encubrimiento. Sandra Arroyo Salgado, exesposa de Nisman, denunció la manipulación de la escena y criticó la falta de profesionalismo en el operativo.
La investigación de Taiano sigue en curso, con la posibilidad de nuevas imputaciones que podrían esclarecer las responsabilidades en el desastre ocurrido en el departamento de Nisman. Mientras tanto, las dudas sobre el manejo inicial del caso alimentan la incertidumbre sobre las circunstancias de la muerte del fiscal.

