El incidente tuvo lugar en la puerta del hospital municipal San Bernardino.

El caso de la cocaína envenenada en el conurbano bonaerense, donde murieron al menos 17 personas y fueron internadas más de 50, deparó múltiples allanamientos por parte de la Justicia y el colapso de las guardias en los hospitales cercanos a Puerta 8, el asentamiento de Tres de Febrero donde se vendió la droga, según estiman los investigadores. En ese contexto, un serio incidente se registró en Hurlingham, donde un grupo de jóvenes descargó su furia con un patrullero.

El hecho se dio en las inmediaciones del hospital municipal de Hurlingham San Bernardino. Allí, un móvil de la Policía Bonaerense estaba estacionado muy cerca del lugar por el que acceden las ambulancias. Según trascendió, al enterarse de la muerte de una de las personas que había ingresado en grave estado tras consumir la cocaína adulterada, algunos de sus familiares atacaron el vehículo: lo patearon, lo apedrearon, saltaron encima del techo y arrojaron un mojón de cemento arriba del parabrisas. Finalmente, otras personas allí presentes los alejaron de la escena, en medio de un marco de gritos y llantos desconsolados.

