Hungría frena el envío de diésel a Ucrania hasta nuevo aviso

NewsITe
Hungría anunció la suspensión inmediata de sus exportaciones de diésel hacia Ucrania, en una decisión que vuelve a poner bajo presión el delicado mapa energético de Europa Central. La medida, confirmada por el ministro de Asuntos Exteriores y Comercio, Peter Szijjarto, se mantendrá vigente hasta que se restablezca el flujo de crudo a través del oleoducto Druzhba.
Según detalló el funcionario en una conferencia de prensa tras una reunión de gobierno, el transporte de petróleo por el Druzhba se interrumpió el 27 de enero. Desde entonces, Budapest reclama la reanudación del servicio, clave para el abastecimiento de Hungría y de países vecinos que dependen de esa infraestructura.
El oleoducto Druzhba —uno de los más extensos del mundo— transporta crudo ruso a través de territorio ucraniano hacia Europa Central. En el último año sufrió varias interrupciones vinculadas a daños en instalaciones energéticas en el marco de la guerra entre Rusia y Ucrania, lo que incrementó la vulnerabilidad de la región frente a cortes de suministro y subas de precios.
Reservas internas y alternativas de suministro
Szijjarto remarcó que, pese a frenar los envíos de diésel a Ucrania, el abastecimiento interno de Hungría no está en riesgo. El país cuenta con reservas estratégicas de crudo y combustibles que superan los tres meses de consumo, y las autoridades ya analizan la posibilidad de utilizarlas si el conflicto por el transporte se prolonga.
Hungría y Eslovaquia notificaron a la Comisión Europea que podrían recurrir a las disposiciones excepcionales de la Unión Europea que permiten la importación marítima de petróleo ruso en caso de fallas en el suministro por oleoductos. En ese marco, la petrolera húngara MOL realizó pedidos de volúmenes adicionales que podrían llegar por vía marítima y ser descargados en puertos de la región.
De acuerdo con las previsiones oficiales, los embarques que utilicen la ruta a través de Croacia podrían estar disponibles hacia mediados de marzo, siempre que se completen a tiempo los pasos regulatorios necesarios en el ámbito comunitario.
Tensión política con Kiev y señal a Bruselas
La decisión de Budapest suma un nuevo foco de tensión con Kiev. En redes sociales, el primer ministro Viktor Orbán acusó a Ucrania de ejercer un “chantaje a Hungría” al afectar el flujo de crudo por el Druzhba, aunque aseguró que, hasta el momento, el suministro energético del país se mantiene estable gracias a las reservas y a las alternativas que se están articulando con la Unión Europea.
El episodio se inscribe en una relación ya tirante entre el gobierno húngaro y las instituciones europeas, en particular por el vínculo de Budapest con Moscú y su postura más reticente frente a algunas sanciones contra Rusia. Analistas del sector energético advierten que cada nueva interrupción en el sistema de oleoductos que atraviesan Ucrania complica la seguridad de suministro del bloque y obliga a profundizar la diversificación de fuentes y rutas de importación.
“Nuestro objetivo es garantizar la seguridad energética de Hungría en todas las circunstancias”, subrayó Szijjarto al justificar la suspensión de las exportaciones de diésel a Ucrania.
Mientras se espera una eventual normalización del transporte por el Druzhba, los países de la región siguen de cerca la evolución de las negociaciones y preparan escenarios de contingencia, en un contexto en el que la energía continúa siendo una de las principales herramientas de presión geopolítica en la guerra en Europa del Este.

