Hungría apaga su única central nuclear por la sequía

Hungría detiene por primera vez en 44 años su planta de Paks

Central nuclear de Paks en Hungría

NewsITe

El gobierno de Hungría decidió desconectar de manera progresiva la central nuclear de Paks, la única planta atómica del país, ante el nivel críticamente bajo del río Danubio, del que depende su sistema de enfriamiento. La medida, anunciada por el primer ministro Peter Magyar, marca la primera detención total de la central en 44 años y abre interrogantes sobre la seguridad energética húngara en medio de una ola de calor que golpea a Europa central.

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Según detalló Magyar en la red social X, una de las dos últimas unidades de producción de la planta sería detenida a la 1.30 de la madrugada del domingo. Con esa maniobra, la producción se redujo a unos 240 megavatios, hasta su paralización completa prevista para el día siguiente. La central de Paks, ubicada a unos 100 kilómetros al sur de Budapest, aporta cerca del 40% de la generación anual de electricidad del país, por lo que su freno representa un fuerte impacto para la matriz energética local.

El operador de la planta ya había advertido el viernes que el caudal del Danubio se encontraba en niveles históricamente bajos debido a la prolongada falta de lluvias y a las temperaturas extremas que afectan a gran parte de Europa. Los cuatro reactores de Paks, construidos con tecnología de la era soviética, utilizan agua bombeada del río para su sistema de refrigeración, por lo que la caída del nivel y el aumento de la temperatura del agua implican riesgos operativos y ambientales.

Sequía, ola de calor y alerta energética en Europa central

Los servicios meteorológicos prevén para los próximos días temperaturas de entre 40 °C y 42 °C en Hungría y países vecinos, un escenario que podría agravar el estrés hídrico del Danubio. Especialistas en energía y clima vienen advirtiendo que los períodos de sequía prolongada, cada vez más frecuentes, ponen bajo presión a las infraestructuras críticas, desde represas hidroeléctricas hasta centrales térmicas y nucleares que dependen de caudales estables para refrigerarse.

En el caso húngaro, el gobierno deberá recurrir a mayores importaciones de electricidad y a la intensificación de otras fuentes de generación para compensar el apagado de Paks. La situación reaviva el debate sobre la diversificación de la matriz energética, la dependencia del país de tecnologías heredadas de la etapa soviética y la necesidad de adaptar las centrales a un contexto de cambio climático que altera patrones históricos de lluvias y caudales.

  • Paks aporta cerca del 40% de la electricidad anual de Hungría.
  • Los cuatro reactores de la planta utilizan agua del Danubio para enfriamiento.
  • El río registra niveles históricamente bajos por la falta de lluvias y el calor extremo.
  • Se esperan temperaturas de hasta 42 °C en los próximos días en la región.

“La producción de la central bajará así a solamente 240 megavatios, y será completamente detenida mañana por primera vez en 44 años”, anunció el primer ministro Peter Magyar.

Mientras tanto, las autoridades húngaras siguen de cerca la evolución del caudal del Danubio y evalúan escenarios para una eventual puesta en marcha escalonada de los reactores cuando las condiciones lo permitan. Lo ocurrido en Paks se suma a otros episodios recientes en Europa, donde distintas centrales debieron reducir potencia por olas de calor, y refuerza la discusión sobre la resiliencia de los sistemas energéticos frente a fenómenos climáticos extremos.

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