HUMBERTO, UN HÉROE AL VOLANTE DEL 503

RESCATÓ AL JOVEN BRAIAN EN PLENO SHOCK

Una situación desesperante se vivió esta semana, cuando un joven de 17 años sufrió un ataque de convulsiones mientras viajaba en un colectivo de la empresa Vercelli. Humberto, el chofer de la unidad, no dudó y rápidamente asistió a Braian. Su reacción humana y profesional, que no sorprende a quienes lo conocen, fue clave para que recibiera asistencia médica. “Es admirable lo que hizo. No sé qué hubiera pasado si no estaba él; no quiero ni pensar ni imaginar”, expresó agradecida la mamá del chico.

Humberto Folz es destacado en su entorno laboral, que no se sorprende ante este gesto por su habitual demostración de valores y profesionalidad.

Carolina Mitriani
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El miércoles a la mañana, en su recorrido habitual con la línea 503, Humberto Folz cumplía con su tarea como chofer de la empresa Vercelli. No sabía que esa jornada sería especial. “Iba trabajando normal, miro por el espejo y veo que había una persona descompensada. Lo primero que hice fue parar, poner balizas, tratar de compensar al pasajero y llamar a la ambulancia”, contó a EL NORTE el conductor.



María de los Ángeles Grasiane, mamá de Braian Alegre, contó que recibió una llamada de su nuera –pareja del joven de 17 años– a las 9.18. Llorando, la chica le contó que había convulsionado arriba del colectivo. “Llamaron a la ambulancia porque él no reaccionaba. La respuesta era que no podían ir, que había demora. El chofer, al ver que los de la ambulancia daban vueltas, no dudó en llevarlo él mismo al Hospital Zona Norte”, relató.

Reacción

Humberto naturaliza su buen gesto: “Lo primero que uno piensa es que esa persona puede llegar a ser un familiar. Nosotros a los pasajeros tratamos de cuidarlos siempre”. No fue la primera vez en la que asistió: “Tenía experiencia porque en la línea 501 viajaba un chico al que le daban ataques de epilepsia, así que ya sabía de qué se trataba y se hizo más fácil dominar la situación”.

Al momento de encontrarse con Braian en un mal estado, reaccionó. “Lo primero que me salió fue llegar al hospital. Apagué el cartel, salí fuera de servicio, puse altas las luces y apreté la bocina”, recordó. Para el chofer, todo transcurrió como debía ser: “Una vez que llegamos, ya nos esperaban un doctor y una enfermera con la silla de ruedas. Lo bajamos, lo estabilizamos y después, una vez que estaba controlada la situación, volví a retomar el servicio”.



María de los Ángeles destaca la rápida reacción de Folz, ya que su hijo había perdido el conocimiento y su pareja estaba en shock. “Lo único que recuerda es que empezó a perder el control del cuerpo, que se le iba para todos lados. Cuando despertó ya estaba en el hospital, con la ropa llena de sangre porque le chorreó de la nariz y se mordió la boca”. La mamá resalta que está “eternamente agradecida con Dios y con este chofer, porque es admirable lo que hizo. Yo no sé qué hubiera pasado si no estaba él. No quiero ni pensar ni imaginar”. El chico requirió inmediatamente de oxígeno, suero y Diazepam para mejorar. Hoy se encuentra en buen estado de salud, bajo controles, porque esto llega como consecuencia de su cuadro de COVID-19 en enero del 2021.

Amor por la profesión

El 11 de marzo Humberto Folz estaría cumpliendo 34 años en la profesión. “Este es mi último mes de trabajo porque me jubilo el día 26”, contó el chofer, que es muy apreciado en su equipo laboral.



“Me gusta la profesión y estar en contacto con la gente. Amo ser colectivero. Uno termina siendo un poco psicólogo, porque las personas te transmiten sus problemas. El trabajo me genera un orgullo enorme”, resalta emocionado, a la vez que agradece todos los saludos y bendiciones recibidos. Luego de lo sucedido, se pudo contactar con la familia de Braian: “Me llamó la mamá, terminamos emocionados los dos”.

Desde la empresa Vercelli destacaron un gran orgullo por Humberto Folz: “Esto se debe a su calidad de ser humano, valores, vocación de servicio”. A su vez, le agradecen por adherir a lo que impulsan acerca del cuidado al pasajero desde un rol de servidor público. “El ‘Gringo’ es un tipazo y un gran conductor. Es sensible ante las necesidades de los otros”, expresaron.

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