Virginia Marlene Alviso estaba detenida en la Comisaría Tercera de San Nicolás desde el pasado 16 de agosto. Fue puesta tras las rejas luego de que se descubriera el cuerpo de José Andino, quien era su pareja, enterrado en el patio de la casa que compartían en barrio Irigoyen. En las últimas horas se conoció que la mujer acusada fue trasladada a una Comisaría de la localidad bonaerense de Tapalqué.

De la redacción de EL NORTE
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Virginia Marlene Alviso, la mujer de 30 años acusada de asesinar a su pareja José Manuel Andino, de 60, fue trasladada a la localidad de Tapalqué en el centro de la provincia de Buenos Aires. Se encontraba detenida en dependencias de la Comisaría Tercera desde el 16 de agosto pasado luego de que las autoridades, alertadas por la desaparición del hombre, descubrieran su cuerpo enterrado en el patio de la vivienda que compartían.
La desaparición del hombre había sido denunciada por su hijo, quien manifestó en sede policial que no tenía noticias de su padre desde hacía unos días y que el último dato con el que contaba es que éste habría tenido una fuerte discusión con su pareja.
Consultada por las autoridades la mujer en su testimonio dijo que el hombre se había retirado de la casa el jueves 13 en horas de la noche y que desde entonces no tenía noticias de su paradero. Los familiares de Andino refirieron a la policía que con anterioridad se habían repetido varios episodios de violencia intrafamiliar.
A partir de esto la fiscal Belén Baños ordenó un allanamiento de urgencia en el domicilio compartido en Necochea 799 de barrio Irigoyen en la zona oeste de la ciudad. En medio de la búsqueda de rastros hallaron manchas hemáticas en el patio de la finca donde también descubrieron que había tierra removida.
En ese momento la mujer habría confesado que en la noche del jueves 13 en medio de una confrontación le dio un golpe en la cabeza, ocasionándole la muerte (la autopsia posterior indicó que los golpes fueron múltiples) para luego romper una loza y enterrar el cuerpo en el patio. En el lugar secuestraron una maza que sería la utilizada para consumar el crimen.
Los resultados preliminares de la autopsia determinaron que Andino había muerto a causa de múltiples golpes que le provocaron una hemorragia cerebral, fractura de cráneo y traumatismo severo de cráneo. El análisis de las lesiones indicó que, en principios, serían compatibles con la maza ensangrentada que fue hallada en el lugar. Los primeros indicios no apuntaron a la intervención de terceras personas. Con estos elementos la mujer fue detenida.
La acusación
La indagatoria de Alviso se realizó el pasado martes en la UFI N°12 y duró casi cuatro horas. Estuvo asistida por la defensora oficial Celina Berterame. Durante la medida fue formalmente acusada por Homicidio agravado por el vínculo respecto de José Andino y Amenazas coactivas (estas últimas dirigidas hacia unos vecinos a los que les habría contado lo que había pasado y luego los amenazó para que no la denunciaran).
José Manuel “Gordi” Andino tenía 60 años, nueve hijos, tres de ellos con quien habría sido su agresora. Se había jubilado como agente del Servicio Penitenciario bonaerense donde trabajó muchos años. A poco del hallazgo de su cuerpo su hijo Gastón dialogó con EL NORTE y lo describió como a una persona solidaria que atendía un merendero para los chicos del barrio en el mismo lugar del crimen. Respecto de la relación que su padre mantenía con Virginia Alviso, la mujer acusada de matarlo, detalló que era una relación tóxica, marcada por perimetrales, amenazas y violencia. “Pasaron muchas cosas que mi papá no denunció. Los tres nenes más chicos eran hijos de él, el mayor no era su hijo biológico, pero lo crió como si fuera suyo. Corría peligro, pero aguantó muchas cosas por mis hermanitos, no quería que los nenes se quedaran sin la mamá, tenía miedo de que se los sacaran” explicó. “Ella se movía en un ambiente imprudente. En su relación iban y venían. Una vez le incendió la casa, creemos que pensó que él estaba adentro porque estaba durmiendo y no sé por qué salió. Creemos que su intención era matarlo mientas dormía. Lo llevamos y él no quiso hacer la denuncia. Para nosotros fue intento de homicidio. Si la hubiese denunciado seria otra la historia. En esa oportunidad solamente la mandaron a recuperarse por las adicciones y tenía que presentarse a firmar una vez a la semana” recordó el joven.
Gastón Andino relató además que “también sospechamos que le daba algo para dormir. Una vez tuve que sacarlo de la casa y llevarlo a atender a la UOM. Lo tuvieron que dejar internado para estabilizarlo. Le ponía pastillas en la bebida o en el mate. Pasaron muchas cosas que no denunció porque los nenes eran chicos, se banco todo por mis hermanitos, para él tenían que estar con la madre. No entendía que era un peligro” manifestó Gastón. “Aunque le ordenaron tratamiento y le pusieron psicólogo fíjense lo que pasó. Esta mujer hace rato que tendría que haber estado encerrada” concluyó en esa oportunidad el hijo del hombre asesinado.

