Temporal histórico golpea al desierto de Atacama y al norte chileno

NewsITe
Un temporal inusual para la época y la región golpea con fuerza el norte de Chile, en particular a la zona desértica de Atacama, una de las más áridas del planeta. En menos de una semana se acumularon unos 250 milímetros de lluvia, un volumen equivalente a lo que suele precipitar en varios años, lo que derivó en serios daños, evacuados y la declaración del Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe por parte del Gobierno chileno.
Según datos del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), hasta el último informe oficial se registraba al menos una persona fallecida, 403 damnificados, 365 personas albergadas y 96 viviendas con daños mayores, además de rutas cortadas y problemas en servicios básicos. Las autoridades reconocen que el balance puede modificarse a medida que mejoren las condiciones y se acceda a las zonas más afectadas.
El gobernador regional de Atacama, Miguel Vargas, calificó el fenómeno como “totalmente inusual” y destacó que no recuerda “un momento de precipitaciones tan intensas” en la región. Sus declaraciones al diario El Mercurio reflejan la sorpresa de una comunidad acostumbrada a vivir en una de las áreas más secas del mundo, donde las lluvias intensas son excepcionales, pero cuando se producen suelen derivar en aluviones y crecidas súbitas de ríos y quebradas.
Estado de catástrofe y daños en el norte chileno
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno chileno decretó el lunes el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe por calamidad pública en la región de Coquimbo y en parte de la región de Atacama. La medida permite agilizar recursos, facilitar evacuaciones, coordinar mejor a las fuerzas armadas con los equipos civiles de emergencia y acelerar obras prioritarias para mitigar daños.
El meteorólogo Jaime Leyton, consultado por el medio regional Emol, explicó que en la zona norte “ha llovido en cuatro días más que en cuatro años”. Describió al episodio como “un evento extremo, completamente anómalo respecto de la estadística disponible”, lo que da cuenta de la magnitud del fenómeno. La combinación de lluvias persistentes, vientos intensos y suelos poco preparados para absorber tanta agua provocó desbordes de ríos y aluviones que impactaron en poblados y rutas.
Un evento extremo en una de las regiones más secas del planeta
La región de Atacama y parte de Coquimbo forman parte de la zona donde se encuentra el desierto de Atacama, considerado uno de los más áridos del mundo. En este contexto, la caída de 250 milímetros en menos de una semana representa un récord para la estadística reciente y pone el foco nuevamente en la vulnerabilidad de estas áreas frente a eventos meteorológicos extremos.
Especialistas chilenos señalan que, si bien episodios de lluvias intensas ya se registraron en la última década, el actual temporal supera los niveles de precipitación de aquellos años. Sin embargo, recuerdan que en ocasiones anteriores las pérdidas humanas y materiales fueron aún mayores, lo que subraya la importancia de las medidas de prevención y de la respuesta temprana de los organismos de emergencia.
“Ha llovido en cuatro días más que en cuatro años”, resumió el meteorólogo Jaime Leyton, al calificar el temporal como un evento extremo y completamente anómalo para el norte de Chile.
Mientras continúan las tareas de asistencia a las familias afectadas y se avanza en el relevamiento de daños, las autoridades chilenas mantienen la alerta y recomiendan a la población evitar desplazamientos innecesarios, mantenerse informada a través de los canales oficiales y respetar las instrucciones de evacuación en zonas de riesgo por crecidas y aluviones.

