La Declaración de Delhi marca un hito en la gobernanza de la IA

NewsITe
La Cumbre de Impacto IA 2026, celebrada en Nueva Delhi, cerró con la firma de la llamada “Declaración de Delhi”, un acuerdo que ya es considerado el mayor pacto diplomático global en torno a la inteligencia artificial. En total, 86 países y dos organizaciones internacionales, entre ellos Estados Unidos, China y la Unión Europea, se alinearon detrás de un marco común de principios éticos y de seguridad para el desarrollo de esta tecnología.
El documento, difundido por el Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información de India, plantea que la irrupción de la IA representa un punto de inflexión en la historia de la evolución tecnológica. Advierte además que las decisiones adoptadas en la actualidad definirán el tipo de mundo impulsado por sistemas inteligentes que heredarán las próximas generaciones, subrayando la necesidad de establecer reglas claras antes de que el avance se torne inmanejable.
Las negociaciones se destrabaron tras extensas discusiones y una prórroga en el cierre del encuentro. El giro central fue la aclaración de que las directrices asumidas son de carácter “voluntario y no vinculante”. Este matiz resultó determinante para sumar a una docena de países que se mostraban reticentes, entre ellos Estados Unidos, que buscaba preservar márgenes de maniobra frente a posiciones más intervencionistas defendidas por líderes como Narendra Modi, Emmanuel Macron o Lula da Silva.
Fuentes vinculadas a la cumbre señalaron que referentes de Silicon Valley advirtieron a puertas cerradas que la IA podría alcanzar niveles de “superinteligencia” en un plazo de apenas dos años. En ese contexto, el texto final sostiene que promover sistemas seguros, confiables y robustos es esencial para generar confianza pública y, al mismo tiempo, maximizar los beneficios económicos y sociales de la nueva ola tecnológica.
Ejes del acuerdo: seguridad, acceso y empleo
Entre los puntos más destacados de la Declaración de Delhi aparece la creación del Trusted AI Commons, un repositorio global de seguridad destinado a compartir protocolos, pruebas y buenas prácticas para anticipar y contener fallas técnicas antes de que escalen a incidentes de alto impacto. La iniciativa apunta a que tanto gobiernos como empresas tengan un espacio común donde coordinar respuestas frente a riesgos emergentes.
El pacto también incorpora una “carta de democratización” de la inteligencia artificial, con el objetivo de evitar que los países en desarrollo queden marginados de la carrera tecnológica. En ese marco, los firmantes se comprometen a facilitar condiciones de acceso a chips y capacidad de cómputo a precios justos, un insumo crítico para entrenar modelos avanzados y desplegar soluciones en áreas clave como salud, educación y productividad.
- Creación de un almacén global de seguridad de IA (Trusted AI Commons).
- Compromiso para mejorar el acceso a chips y recursos de cómputo en países en desarrollo.
- Impulso a modelos de código abierto en medicina y agricultura.
- Diseño de planes de contingencia laboral frente a la automatización.
El documento dedica un apartado específico al uso de modelos de acceso abierto en sectores sensibles, en particular medicina y agricultura. Allí se alienta a compartir conocimientos y desarrollos que puedan mejorar diagnósticos, optimizar cultivos y elevar la productividad, siempre bajo estándares de protección de datos y respeto por los derechos humanos.
“Promover una IA segura, fiable y sólida es clave para construir confianza y maximizar los beneficios económicos y sociales”, sostiene la Declaración de Delhi.
Otra preocupación central del acuerdo es el impacto de la automatización sobre el empleo. Los países firmantes se comprometen a elaborar planes de reconversión laboral, capacitación y protección social ante el desplazamiento de puestos de trabajo que se proyecta para los próximos cinco años. La cumbre, que moviliza inversiones por unos 300.000 millones de dólares, se convierte así en el primer intento de gran escala por asegurar que el desarrollo de la inteligencia artificial permanezca bajo control humano y orientado al interés público.

