Escalada bélica: Ucrania golpea el corazón de Rusia con drones

NewsITe
En una nueva escalada del conflicto, Ucrania lanzó en la madrugada del jueves su mayor ofensiva con drones contra Moscú y otras zonas de Rusia en los últimos dos años. El ataque, que logró vulnerar los anillos de defensa en torno a la capital rusa, provocó incendios en la periferia, afectó una importante refinería de petróleo y obligó a cerrar por horas los principales aeropuertos moscovitas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, envió un mensaje de audio a la prensa en el que insistió en que la responsabilidad de la guerra recae sobre el presidente ruso, Vladímir Putin. “Lo más importante es que el pueblo ruso empieza a sentir que es un hombre, Putin, quien libra esta guerra, mientras que la gente ordinaria paga el precio”, sostuvo, citado por medios internacionales. Y lanzó una advertencia directa: “Nosotros no queremos esta guerra y jamás la hemos querido. Pero si Ucrania arde, Moscú también arderá”.
La agencia estatal rusa TASS describió el operativo como el mayor ataque con vehículos aéreos no tripulados contra Moscú en al menos 24 meses. La ofensiva coincidió con una reunión de Putin con líderes del sudeste asiático en la ciudad de Kazán, a unos 700 kilómetros de la capital, y se produjo apenas un día después del cierre de la cumbre del G7, donde las potencias occidentales ratificaron su decisión de aumentar la presión sobre Rusia para forzar el fin de la invasión a Ucrania.
Refinería incendiada y aeropuertos cerrados por el ataque
Según el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, las defensas antiaéreas derribaron unos 180 drones que se dirigían hacia la ciudad. Sin embargo, varios aparatos lograron impactar en puntos sensibles. Uno de ellos alcanzó la refinería MNPZ, una de las instalaciones energéticas clave en las afueras de la capital, generando un importante incendio y densas columnas de humo visibles desde distintos barrios moscovitas.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que, en total, más de 500 drones ucranianos fueron interceptados durante la noche en diferentes regiones del país. Pese a esa cifra, las autoridades locales confirmaron daños materiales en infraestructuras estratégicas y en edificios civiles. En la zona de Zhukovski, un dron se estrelló contra un complejo de departamentos, mientras que restos de otro aparato habrían provocado un incendio en un centro comercial cercano a Moscú, de acuerdo con el gobernador regional Andréi Vorobiov.
El sistema aeroportuario de la capital también se vio seriamente alterado. Los aeropuertos de Moscú suspendieron operaciones durante varias horas por razones de seguridad. Sheremétievo, el más importante del área metropolitana, informó que debió evacuar a los pasajeros hacia “lugares seguros” hasta que se despejó el espacio aéreo y se pudieron retomar los vuelos cerca de las 11 de la mañana (08.00 GMT), con demoras y reprogramaciones que afectaron a cientos de servicios.
Impacto político y mensaje a la sociedad rusa
El ataque adquiere una fuerte dimensión política y simbólica. Para Kiev, las operaciones con drones en territorio ruso buscan trasladar parte del costo de la guerra a la población y al poder político de Moscú, en un contexto en el que Ucrania reclama más apoyo militar y financiero de Occidente. La coincidencia temporal con la cumbre del G7 refuerza esa lectura, al exponer la vulnerabilidad de la infraestructura rusa frente a sus socios y rivales internacionales.
- Mayor ofensiva ucraniana con drones sobre Moscú en dos años, según TASS.
- Derribo de unos 180 drones en torno a la capital rusa, de acuerdo con Sobianin.
- Más de 500 drones interceptados en todo el país, informó el Ministerio de Defensa ruso.
- Una refinería clave y edificios civiles resultaron dañados, además de cierres de aeropuertos.
“Si Ucrania arde, Moscú también arderá”, advirtió el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, apuntando directamente a Vladímir Putin por la continuidad de la guerra.
En este escenario, el conflicto entra en una fase en la que las fronteras entre frente de batalla y retaguardia se vuelven cada vez más difusas. El cruce de ataques con drones a larga distancia abre interrogantes sobre la capacidad de ambos países para sostener una escalada prolongada y mantiene en alerta a las potencias mundiales, que temen un salto cualitativo en la confrontación entre Rusia y Ucrania.

