Radiación extrema en el planeta rojo durante el último máximo solar

NewsITe
Una supertormenta solar sin precedentes dejó a Marte expuesto a niveles de radiación nunca antes medidos y encendió las alarmas de la comunidad científica internacional sobre los riesgos que enfrentarán futuras misiones tripuladas al planeta rojo.
El episodio se produjo durante el pico de actividad solar de mayo de 2024, pero recién ahora, con el análisis completo de los datos recopilados por distintas misiones de la NASA y de la Agencia Espacial Europea (ESA), se logró dimensionar su verdadera magnitud. El rover Curiosity registró la mayor dosis de radiación desde el inicio de su misión, mientras que orbitadores como ExoMars detectaron un incremento sin precedentes de electrones en la atmósfera marciana.
A diferencia de la Tierra, Marte carece de un campo magnético global que actúe como escudo frente a las partículas de alta energía emitidas por el Sol. Por eso, los eventos solares extremos impactan de manera mucho más directa sobre su superficie y su atmósfera, volviendo al planeta especialmente vulnerable durante los máximos de actividad de nuestra estrella.
Una llamarada solar de clase X12 y un laboratorio natural
La supertormenta estuvo asociada a una llamarada solar de clase X12, una de las más potentes registradas en décadas. Este tipo de emisiones liberan enormes cantidades de energía y partículas cargadas que se propagan por el Sistema Solar, con efectos distintos según la protección natural de cada planeta.
Mientras en la Tierra el fenómeno se tradujo principalmente en espectaculares auroras visibles en latitudes poco habituales —incluyendo zonas del sur de Europa y de América del Norte y Central—, en Marte el impacto fue mucho más crudo. En apenas 64 horas, el detector de radiación del rover Curiosity midió una dosis equivalente a unos 200 días normales de exposición en la superficie marciana.
En paralelo, el orbitador ExoMars registró aumentos de hasta el 278% en la densidad de electrones en la ionosfera de Marte, una cifra que los especialistas consideran histórica y que confirma el rol de estos eventos en la continua pérdida de la tenue atmósfera marciana.
Consecuencias para la atmósfera marciana y futuras misiones humanas
Los científicos señalan que este episodio ofrece una ventana única para entender cómo responden Marte y su atmósfera frente a un evento solar extremo en tiempo real. Las observaciones permitirán refinar los modelos de clima espacial y ajustar los parámetros de diseño de naves, hábitats y trajes espaciales pensados para proteger a astronautas en futuras expediciones.
- Niveles récord de radiación en la superficie marciana.
- Aumento histórico de electrones en la atmósfera superior.
- Impacto directo de partículas solares por falta de escudo magnético global.
- Aceleración del proceso de pérdida de la atmósfera del planeta.
Para la comunidad científica, la supertormenta de 2024 se convierte en uno de los registros más valiosos de la exploración marciana reciente y será clave para planificar la presencia humana en Marte con criterios realistas de seguridad.
En este contexto, los especialistas advierten que, durante los picos de actividad solar, Marte puede transformarse en un entorno mucho más hostil de lo que se suponía. El desafío, de cara a las próximas décadas, será desarrollar tecnologías de blindaje y refugios capaces de soportar episodios similares sin poner en riesgo la salud de los astronautas ni la integridad de los sistemas electrónicos.

