Alerta máxima en Estados Unidos por una megatormenta ártica histórica

NewsITe
Una ola de aire ártico de dimensiones inéditas mantiene en vilo a los Estados Unidos, con más de 190 millones de personas bajo algún tipo de alerta meteorológica y 37 estados afectados, desde las Montañas Rocosas hasta Nueva Inglaterra. El fenómeno, que avanza desde el norte del continente, está generando temperaturas extremas, vientos intensos y acumulaciones de nieve y hielo que ya provocan una crisis logística y de infraestructura a escala nacional.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) describió al sistema como «inusualmente extenso y de larga duración», mientras especialistas apuntan que podría tratarse de uno de los frentes fríos más significativos de la historia reciente del país. En numerosas regiones, la sensación térmica cae por debajo de los -20 grados centígrados, lo que incrementa el riesgo de hipotermia y congelamiento para quienes se exponen al aire libre sin la protección adecuada.
La magnitud del evento llevó a que al menos 16 estados y la capital federal, Washington D.C., declararan el estado de emergencia. La medida busca acelerar la disponibilidad de recursos para asistencia, limpieza de rutas, refuerzo de los servicios de salud y atención a las poblaciones más vulnerables. Autoridades federales estiman que hasta 240 millones de personas podrían verse afectadas de algún modo por las inclemencias del tiempo.
Vuelos cancelados, rutas peligrosas y cortes de energía
El impacto en el transporte es contundente. Solo durante el sábado se cancelaron cerca de 4.000 vuelos en distintos aeropuertos del país, con fuertes demoras y reprogramaciones que afectaron tanto al transporte doméstico como a las conexiones internacionales. Las principales terminales aéreas de la costa este y del centro del país funcionaron con servicios reducidos, mientras se multiplicaban las advertencias para evitar desplazamientos no esenciales.
En tierra, las condiciones tampoco son favorables. El NWS advirtió sobre una «franja asombrosamente larga» de nieve que se extiende desde Nuevo México hasta Maine, con carreteras cubiertas de hielo y visibilidad reducida. Autoridades estatales y locales insistieron en que la población permanezca en sus hogares y evite circular, salvo por motivos de fuerza mayor, para reducir el riesgo de accidentes y no recargar los sistemas de emergencia.
La red eléctrica también se ve seriamente comprometida. Más de 130.000 usuarios se encuentran sin suministro, especialmente en Texas y Luisiana, donde el frío extremo presiona sobre una infraestructura ya tensionada por eventos climáticos previos. En Houston, el alcalde John Whitmire pidió a los residentes resguardarse durante al menos 72 horas, priorizando el uso racional de la energía y la protección de personas mayores, niños y personas en situación de calle.
Pronóstico: frío extremo y riesgos prolongados
La meteoróloga del NWS Allison Santorelli explicó que la combinación de nieve, hielo y temperaturas persistentemente bajas hará que la recuperación sea lenta. «La nieve y el hielo tardarán mucho en derretirse y no desaparecerán pronto», advirtió, al tiempo que remarcó que los trabajos de despeje y reparación podrían verse complicados por nuevos episodios de recongelamiento durante la noche.
Frente a este panorama, las autoridades federales dispusieron el cierre preventivo de oficinas públicas para el lunes, especialmente en la región del Atlántico Medio, hacia donde se desplaza el sistema. La medida busca reducir la circulación de personas en calles y rutas, que continuarán resbaladizas y peligrosas tanto para vehículos como para peatones durante varios días.
- Más de 190 millones de personas bajo alerta meteorológica.
- 37 estados afectados y al menos 16 en estado de emergencia.
- Cerca de 4.000 vuelos cancelados en una sola jornada.
- Más de 130.000 usuarios sin energía eléctrica.
«Tómense esta tormenta en serio, amigos», advirtió el Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos al llamar a extremar los cuidados.
Mientras la megatormenta ártica continúa su avance, los organismos de protección civil reiteran las recomendaciones básicas: evitar la exposición prolongada al frío, preparar reservas de agua y alimentos, mantener dispositivos cargados ante eventuales cortes de energía y seguir únicamente información oficial. La prioridad, coinciden las autoridades, es minimizar daños y preservar la vida en uno de los episodios climáticos más duros de los últimos años en Estados Unidos.

