León XIV cerró una jornada histórica en el litoral uruguayo

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El papa León XIV finalizó este sábado una intensa y emotiva visita pastoral al interior de Uruguay con una masiva celebración en la ciudad de Paysandú. Ante unas 40.000 personas reunidas en el Parque Municipal París Londres, el Sumo Pontífice presidió la Santa Misa y brindó una despedida cargada de símbolos rioplatenses, mensajes de unidad y fuertes llamados sociales.
Desde la madrugada, miles de fieles colmaron el predio, entre ellos una enorme cantidad de peregrinos argentinos que cruzaron la frontera para recibir la bendición apostólica. Ni la llovizna constante ni el viento frío opacaron el clima de expectativa, que estalló en aplausos cuando el Papamóvil ingresó al parque y León XIV comenzó a saludar a los presentes.
En su homilía, el Papa se apoyó en la cercanía del Puente Internacional General Artigas para convocar a uruguayos y argentinos a ser “constructores de puentes” y no de barreras. Enfatizó que la fraternidad entre pueblos vecinos debe traducirse en gestos concretos de solidaridad y cooperación, más allá de coyunturas políticas o económicas.
Un mensaje con sello rioplatense y fuerte compromiso social
León XIV hizo un guiño a las costumbres compartidas al destacar al mate como símbolo de diálogo silencioso, encuentro familiar e integración comunitaria en toda la región del Río de la Plata. A partir de esa imagen cotidiana, llamó a recuperar la cercanía y el tiempo compartido como antídotos frente al aislamiento y la indiferencia.
El Pontífice abordó además problemáticas profundas que atraviesan a las sociedades rioplatenses. Reclamó respuestas firmes contra la pobreza y la corrupción, y pidió una prioridad real para los niños, los ancianos y los sectores más vulnerables. También se refirió a las preocupantes cifras de salud mental y suicidio en la zona, e instó a reforzar el acompañamiento familiar, comunitario y sanitario para no dejar solos a quienes sufren.
Homenaje a Jacinto Vera y recorrido por la ciudad
La misa tuvo un marcado carácter histórico para la Iglesia uruguaya, al estar dedicada a la memoria del beato Jacinto Vera, primer obispo del país y figura considerada padre de la Iglesia local. Ante su imagen, León XIV realizó un gesto de especial veneración, enlazando las raíces de la fe en Uruguay con los desafíos pastorales que enfrentan hoy las nuevas generaciones.
Concluida la celebración, y tras una emotiva reverencia frente a la Virgen de los Treinta y Tres, comenzó el lento desplazamiento de la comitiva papal hacia el centro de Paysandú. A lo largo del recorrido, el Papa se detuvo en la Basílica Nuestra Señora del Rosario, donde bendijo niños, acompañó a personas con discapacidad y compartió breves momentos de oración.
- Despedida ante unas 40.000 personas en el Parque Municipal París Londres.
- Llamado a “construir puentes” entre Uruguay y Argentina, inspirado en el Puente General Artigas.
- Reclamo por mayor compromiso frente a pobreza, corrupción y salud mental.
- Homenaje al beato Jacinto Vera, figura clave de la Iglesia uruguaya.
“Que en estas tierras rioplatenses nunca se cansen de tender puentes, compartir el mate y cuidar a los más frágiles”, exhortó León XIV durante su homilía.
El cierre definitivo llegó en la Plaza Constitución, donde el Pontífice impartió sus últimas bendiciones, agradeció el afecto recibido y se despidió rumbo al aeropuerto local. La jornada dejó postales de fuerte contenido espiritual y social, y será recordada como una de las visitas papales más significativas para el litoral uruguayo y la región fronteriza con la Argentina.

