Exploran la Isla de los Estados para reconstruir su rol clave en Malvinas

NewsITe
Un equipo interdisciplinario de especialistas del CONICET, la Universidad de Buenos Aires y otras instituciones, con apoyo de la Armada Argentina, realizó la primera campaña arqueológica histórica sistemática en la remota Isla de los Estados, uno de los territorios más inhóspitos y aislados del país. El objetivo central fue reconstruir, a partir de evidencias materiales, el papel estratégico que este enclave tuvo en el siglo XIX para el abastecimiento de las Islas Malvinas bajo la gobernación argentina de Luis Vernet.
Ubicada a 24 kilómetros de Tierra del Fuego y con 63 kilómetros de longitud, la Isla de los Estados concentra vestigios de la vida cotidiana de marinos, presidiarios, fareros y trabajadores que, con su presencia, contribuyeron a consolidar la soberanía argentina en el Atlántico Sur. Los investigadores remarcan que la expedición, bautizada “Aquí Hay Dragones” y encabezada por el marino y Veterano de Guerra de Malvinas Roberto Ulloa, también busca poner en valor el patrimonio histórico y reflexionar sobre la memoria marítima nacional.
Si bien desde la década de 1980 se registraban antecedentes arqueológicos —incluida la datación de pueblos canoeros de hace unos tres mil años—, esta campaña se concentra por primera vez en la etapa posterior a la llegada de los europeos. A partir del cruce entre documentos históricos y hallazgos de campo, el equipo procura reconstruir circuitos de aprovisionamiento de madera hacia Malvinas, dinámicas laborales y redes de circulación de personas y bienes en una región clave para la consolidación de las fronteras argentinas.
Un enclave estratégico para la primera colonia argentina en Malvinas
Durante el siglo XIX, la Isla de los Estados funcionó como un punto neurálgico de extracción de maderas destinadas a la colonia instalada en las Islas Malvinas y comandada por Luis Vernet, primer comandante político y militar argentino en el archipiélago. Ambas islas operaban como un nodo de conectividad en el Atlántico Sur, lo que otorga a los restos hallados un fuerte valor testimonial sobre la presencia argentina previa a la ocupación británica.
“Contamos con documentación histórica que nos permite ubicar con bastante precisión sitios de interés, como viviendas, aserraderos, loberías y antiguos establecimientos estatales”, explican los integrantes del Grupo de Estudios de Arqueología Histórica de Frontera del Instituto de Arqueología (UBA). Sobre esa base, la expedición se abocó a identificar restos de construcciones, materiales de navegación, utensilios cotidianos y posibles evidencias de intercambio comercial.
Hallazgos en el Faro del Fin del Mundo y en los presidios
Uno de los puntos centrales de la campaña fue el Faro San Juan de Salvamento, inaugurado en 1884 y conocido como el “Faro del Fin del Mundo”, que inspiró la novela homónima de Julio Verne. A partir de planos originales, los especialistas determinaron la ubicación exacta del faro y de sectores anexos como el huerto y el corral utilizados por los fareros. En la zona se recuperaron múltiples piezas de vidrio, elementos metálicos y restos vinculados a la alimentación, que ayudan a reconstruir la vida cotidiana en un ambiente extremo.
- Restos de estructuras asociadas al faro y a las viviendas del personal.
- Vestigios de la Subprefectura, de la primera cárcel y de una antigua estación meteorológica.
- Un pescante de hierro, utilizado para izar y resguardar botes en días de marejada.
- Estructuras vinculadas a presidios y cuarteles de marinería en distintos puntos de la isla.
- Vainas de cartuchos Remington en Puerto Cook, que remiten a episodios de violencia en el presidio.
En Puerto Cook, donde funcionó luego el primer presidio de la isla, el equipo relevó restos edilicios y evidencias asociadas al confinamiento de más de un centenar de presidiarios. Los hallazgos permiten dimensionar las condiciones de vida y trabajo en un entorno de clima hostil y aislamiento casi absoluto, así como comprender las lógicas de control territorial en el extremo austral argentino.
“Los datos que estamos recuperando arrojarán luz no solo sobre el vínculo histórico entre la Isla de los Estados y las Islas Malvinas, sino también sobre la historia de la consolidación de las fronteras de nuestro país”, señalan los investigadores.
Los resultados preliminares, que cuentan con el apoyo del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC-CONICET) y de la Universidad de Cádiz, serán la base de un proyecto de investigación de largo plazo. El procesamiento detallado de los materiales y de la información espacial derivará en publicaciones científicas, libros y otros formatos de divulgación, con la expectativa de fortalecer la conciencia sobre el patrimonio marítimo y la soberanía argentina en el Atlántico Sur.

