Estudian un fármaco que podría ser la próxima herramienta para ayudar a dejar de fumar

Un medicamento disponible en varios países de Europa podría ofrecer una solución a quienes buscan abandonar el tabaco. En EE.UU. se analiza su posible aprobación

Un análisis reciente destaca la citisina como una de las opciones más efectivas para dejar de fumar

Darius Cohen conduce una carretilla elevadora en una fábrica de alimentos en Chicago. Es un trabajo ruidoso y acelerado que le ha dificultado a Cohen, quien se autodenomina “fumador por estrés”, dejar de fumar. “He probado chicles, parches, tentempiés”, compartió Cohen, de 35 años, mientras daba una calada. “No es difícil dejarlo, lo difícil es perseverar”.

Es muy difícil dejar el tabaco: incluso después de un año de abstinencia, aproximadamente la mitad de los fumadores vuelven a encender un cigarrillo. La mayoría no consigue dejarlo de golpe. Otros métodos, como los medicamentos que requieren receta y los chicles y parches de nicotina que probó Cohen, tienen efectos secundarios o no quitan las ganas de fumar. Un análisis científico reciente identificó un compuesto vegetal poco conocido, la citisina, como una de las opciones más eficaces. Por desgracia, aunque en todo el mundo se utiliza una versión en pastillas para ayudar a la gente a dejar de fumar, no está disponible en Estados Unidos.

Pero ahora hay una pequeña empresa de biotecnología que está realizando ensayos clínicos en Estados Unidos con la esperanza de llevarla a un mercado más amplio. Si se aprueba, la citisina se convertiría en el primer fármaco para dejar de fumar lanzado desde 2006. Aunque las tasas de tabaquismo han caído en picada, el consumo de tabaco sigue causando casi 500.000 muertes al año en todo el país.

“Las tasas de recaída son muy altas y tenemos pruebas de que la citisina ayuda”, afirmó Jonathan Livingstone-Banks, investigador de la Universidad de Oxford especializado en el tabaco y autor principal del reciente estudio.

Ensayos clínicos en EE.UU. UU. exploran la citisina como ayuda para dejar el tabaco

El fármaco tiene efectos secundarios ocasionales, como diarrea, que fue el motivo por el que Mehmet Can Yalçın, un desarrollador de juegos de 25 años, dejó de tomarlo al cabo de 12 días. Yalçın, que vive en Antalya (Turquía), comentó que un médico se lo recetó para ayudarle a dejar su hábito de dos paquetes al día. Aunque dejó de tomar el medicamento, no ha fumado en dos meses. “Ya no tengo ganas de fumar”, afirma.

En un ensayo clínico financiado por la empresa de biotecnología Achieve Life Sciences y realizado en colaboración con Rigotti, los investigadores les dieron seguimiento a fumadores de cigarrillos que tomaron citisina a diario combinada con asesoramiento o bien tomaron un placebo. Al cabo de seis meses, alrededor del 20 por ciento de los pacientes que tomaban citisina ya no fumaban, en contraste con solo el 5 por ciento de los que tomaban el placebo. Otro ensayo en el que participaron fumadores de cigarrillos electrónicos también arrojó resultados prometedores.

Achieve Life Sciences esperaba tramitar la aprobación de la citisina como ayuda para dejar la nicotina en diciembre. Pero la FDA solicitó más datos de seguridad, lo que ha retrasado ese plazo al menos un año.

Algunos expertos en tabaco hicieron notar que la citisina es una posibilidad alentadora, pero tampoco será una panacea.

“Dejar de fumar todavía requiere fuerza de voluntad”, indicó Davis. “No es posible lograrlo solo con medicamentos”.

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