Halliburton se aleja del proyecto Sea Lion en Malvinas

NewsITe
La compañía estadounidense Halliburton, una de las mayores prestadoras de servicios petroleros del mundo, comunicó formalmente que no participará del proyecto Sea Lion ni de tareas de exploración y producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas ni en aguas circundantes. La definición fue transmitida a las autoridades argentinas, que venían siguiendo de cerca los movimientos de las grandes firmas del sector en el Atlántico Sur.
La decisión se conoce en un contexto de mayor presión del Gobierno argentino sobre las empresas que evalúan involucrarse en operaciones vinculadas a la explotación petrolera en el archipiélago bajo control británico. Desde la Casa Rosada se insiste en que cualquier actividad de este tipo viola la legislación nacional sobre la cuestión Malvinas y podría acarrear sanciones económicas y comerciales.
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Tras la última cadena nacional del presidente Javier Milei, en la que reforzó el esquema de penalidades para las compañías que brinden servicios logísticos o técnicos al desarrollo del yacimiento Sea Lion, Halliburton definió su postura. La filial con sede en Houston, Texas, informó el pasado 5 de septiembre que no se sumará a proyectos presentes ni futuros en la zona de Malvinas, tomando distancia de la iniciativa que impulsa la explotación offshore en ese territorio.
Presión diplomática y advertencias oficiales
En paralelo, la Cancillería argentina, encabezada por Pablo Quirno, intensificó su ofensiva diplomática. Según fuentes oficiales, se enviaron alrededor de 180 notificaciones formales a empresas de servicios petroleros de distintos países, con un mensaje claro: cualquier colaboración con el proyecto Sea Lion será considerada incompatible con operar en Vaca Muerta, el principal polo de hidrocarburos no convencionales del país, ubicado mayormente en Neuquén.
Vaca Muerta, que hoy supera los 600.000 barriles diarios de producción entre petróleo y gas, se consolidó como uno de los activos estratégicos de la Argentina y un factor central en la negociación con las multinacionales. El Gobierno busca utilizar ese peso específico para disuadir la participación extranjera en Malvinas y reforzar su reclamo histórico de soberanía sobre las islas y los recursos naturales de su entorno marítimo.
Otras petroleras que ya se bajaron del proyecto
- SLB (ex Schlumberger): en septiembre informó que no brindará servicios al desarrollo de Sea Lion ni a iniciativas relacionadas en el área de Malvinas.
- Baker Hughes: comunicó una determinación similar, alejándose tanto del proyecto como de eventuales tareas de perforación en la cuenca.
Con Halliburton, SLB y Baker Hughes fuera del esquema, el futuro del proyecto Sea Lion queda bajo un manto de incertidumbre. Estas tres empresas concentran buena parte de la capacidad técnica global para perforaciones offshore de gran escala, un requisito clave para la puesta en marcha de un desarrollo petrolero de las características que se proyectan en el Atlántico Sur.
La posición argentina combina presión diplomática, advertencias regulatorias y el peso estratégico de Vaca Muerta para desalentar la expansión de Sea Lion en Malvinas.
En este escenario, el Gobierno nacional considera la retirada de Halliburton como un respaldo indirecto a su postura frente a la explotación de recursos en el territorio insular. Mientras continúan las gestiones diplomáticas y los intercambios con empresas y gobiernos, la cuestión Malvinas vuelve a instalarse en el centro del debate energético y geopolítico de la región.

