El caso de Aníbal Cepeda conmociona a Río Gallegos. La investigación comenzó tras la denuncia de su desaparición y avanzó hasta el hallazgo de restos humanos en un complejo ubicado sobre calle Moyano al 500. Marcelo Félix Curtti, señalado como principal sospechoso, permanece detenido y no declaró ante la Justicia.

La investigación por la desaparición de Aníbal Cepeda dio un giro estremecedor en las últimas horas, luego de que la policía confirmara que los restos humanos encontrados dentro de bolsas y en un pozo ciego de un complejo de departamentos pertenecen al jubilado buscado desde principios de mes en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.
El caso comenzó cuando la esposa de Cepeda denunció su desaparición en la Comisaría Primera de la capital santacruceña. A partir de allí, la Justicia y las fuerzas de seguridad avanzaron con distintas medidas hasta llegar este domingo al complejo situado en la calle Moyano al 500, donde realizaron los hallazgos que terminaron por confirmar la peor sospecha de los investigadores.
El principal apuntado es Marcelo Félix Curtti, de 61 años, conocido en el ambiente del casino local y habitué del mismo lugar que frecuentaba la víctima. Según trascendió, el sospechoso fue una de las últimas personas en ver con vida al jubilado y quedó detenido en el marco de la causa. En las últimas horas fue trasladado al Juzgado de Instrucción N°1, subrogado por el juez Gerardo Giménez, donde se negó a declarar.
La parrilla donde habría ocurrido el crimen
De acuerdo a las pericias realizadas en el complejo, el descuartizamiento habría ocurrido en una de las parrillas del lugar. En un primer momento no se encontraron manchas visibles de sangre, aunque posteriormente el uso de luminol permitió detectar rastros considerados clave para la investigación.
El médico forense Francisco Echandí intervino en el procedimiento y trabaja ahora sobre la autopsia para establecer la causa de muerte, la data del crimen y si la víctima sufrió torturas antes de ser asesinada.
Si bien Curtti habría manifestado inicialmente que actuó solo, el juez Giménez no descarta la participación de otras personas. La causa continúa bajo investigación y los pesquisas analizan distintas hipótesis vinculadas al móvil del homicidio.
La hipótesis económica detrás del asesinato
Fuentes ligadas al expediente señalaron que Cepeda era un hombre que frecuentaba desde hacía años el casino céntrico de Río Gallegos. En ese ámbito, según indicaron, comenzó a circular el rumor de que había cobrado una indemnización millonaria de la petrolera donde trabajó.
Los investigadores sostienen que el móvil económico aparece como la principal línea de investigación. En ese marco, analizan si la mutilación de determinadas partes del cuerpo tuvo como objetivo dificultar la identificación o incluso acceder a datos biométricos y huellas dactilares para ingresar a billeteras virtuales u otras cuentas vinculadas a la víctima.
El sábado por la noche, el Ministerio de Seguridad había emitido una alerta de paradero para Curtti. Sin embargo, horas después el hombre se presentó espontáneamente ante la Justicia y aseguró aportar información sobre el caso.
Silencio ante la Justicia y fuerte custodia
Curtti permanece alojado en la Comisaría Primera de Río Gallegos. El martes fue trasladado bajo un fuerte operativo de seguridad hasta el juzgado, donde ingresó encapuchado y esposado, sin realizar declaraciones ante los medios.
Su abogado defensor, Raúl Guerrero, integrante de la Defensoría Oficial N°3, también evitó brindar precisiones sobre la estrategia judicial. La audiencia indagatoria se extendió durante más de una hora y media y, según trascendió, se le leyeron formalmente los cargos.
Ahora, la Justicia dispone de un plazo de diez días hábiles para resolver la situación procesal del acusado y determinar bajo qué figura avanzará la causa.

