Un exalto cargo de la Procuración aparece muerto en La Plata

NewsITe
El exsubdirector general de la Procuración General de la Nación, Guillermo Bellingi, fue hallado muerto en la localidad platense de Villa Elisa, a menos de tres semanas de prestar declaración en un expediente judicial por presunta corrupción vinculada a la compra de un edificio durante la gestión de la exprocuradora Alejandra Gils Carbó.
El cuerpo de Bellingi, de 55 años, apareció este martes en la calle 8, entre 406 y 407, en una zona residencial de Villa Elisa. Presentaba una herida de arma blanca a la altura del pecho y, según indicaron fuentes policiales, junto a él se encontraron sus pertenencias personales, entre ellas el celular, la billetera, un reloj y un cuchillo con su vaina, además de una mochila azul. La escena es ahora objeto de peritajes para determinar las circunstancias de la muerte.
La principal hipótesis que manejan los investigadores apunta a un posible suicidio, aunque la confirmación dependerá de los resultados de la autopsia. Los efectivos que trabajaron en el lugar remarcaron que el cuerpo no presentaba otras lesiones ni signos de defensa y que la puñalada se habría producido en el lado izquierdo de la parte inferior del tórax, un dato que alimenta esa línea de investigación.
El rol de Bellingi en la causa por la compra del Petit Hotel
Bellingi estaba imputado en la causa que investiga la compra de un edificio conocido como Petit Hotel, ubicado en la calle Perón 667 de la Ciudad de Buenos Aires, al que la Procuración General se mudó en 2013. El expediente se centra en presuntas irregularidades en el proceso de adquisición y en la posible filtración de información privilegiada durante la licitación 1/2013.
De acuerdo con la investigación judicial, Bellingi habría intervenido como uno de los responsables de la operación de compra, mientras que su medio hermano, Juan Carlos Thill, actuó como asesor de la inmobiliaria que intervino en la transacción. Por esa tarea, Thill percibió una comisión de 3 millones de pesos.
El edificio fue vendido a la Procuración por la firma Argentina Financiera S.A. (Arfinsa), perteneciente al grupo Bemberg, por un monto de 43.850.000 pesos. La Justicia sospecha que los contratos se firmaron antes de que la licitación tomara estado público y que, en ese contexto, Bellingi habría aportado información clave a quienes resultaron ganadores.
Investigación judicial y vínculo con la exprocuradora
La causa por la compra del Petit Hotel quedó a cargo del juez federal Julián Ercolini, quien envió a juicio oral tanto a Bellingi como a la exprocuradora Alejandra Gils Carbó. El debate está previsto en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 8 (TOF 8), donde Bellingi debía declarar como imputado en los próximos 20 días.
- La licitación cuestionada es la 1/2013, por la compra de la nueva sede de la Procuración.
- La operación incluyó una millonaria comisión a un familiar directo de Bellingi.
- La acusación central gira en torno al presunto direccionamiento del proceso de compra.
En un escrito incorporado al expediente, al solicitarse su indagatoria, el fiscal federal Eduardo Taiano sostuvo que Bellingi “ocupó un lugar decisivo” en el trámite de la licitación investigada. Además, se destacó que el funcionario había sido designado poco tiempo después de la asunción de Gils Carbó al frente del Ministerio Público Fiscal, lo que refuerza la mirada sobre el lugar que habría tenido dentro de su esquema de confianza.
Situación laboral y antecedentes recientes
Mientras avanzaba la investigación, Bellingi fue separado de su cargo mediante un sumario ordenado por la propia Gils Carbó. Años más tarde, en 2017, cuando la exprocuradora aún estaba en funciones, el exsubdirector pidió ser reincorporado para volver a cobrar su salario. El regreso se concretó, pero solo para cumplir tareas en la biblioteca de la institución, lejos de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), donde se desempeñaba originalmente.
La repentina muerte de Bellingi se produce en un momento clave del expediente, a pocos días de su comparecencia ante el tribunal oral. La confirmación de las causas del deceso, a cargo de la autopsia y de las pericias complementarias, será determinante para despejar dudas y establecer si se trató de un suicidio o si existieron otras circunstancias que rodearon su fallecimiento.
La autopsia y los peritajes de la Policía bonaerense y la Justicia federal serán centrales para dilucidar si la muerte del exfuncionario está vinculada, directa o indirectamente, con su rol en la causa por presunta corrupción en la compra del edificio de la Procuración.
Por el momento, el expediente por la muerte de Bellingi se tramita en la Justicia bonaerense, en paralelo al caso federal por corrupción, que deberá reordenar su cronograma de audiencias ante la ausencia de uno de los principales imputados.

