Hallan 57 nuevas especies marinas en cañones argentinos

Un hallazgo científico sin precedentes en aguas profundas del país

Investigadores analizan especies marinas descubiertas en cañones submarinos argentinos

NewsITe

Una expedición científica en los cañones submarinos frente a Mar del Plata permitió identificar, hasta el momento, 57 nuevas especies marinas y cinco nuevos géneros para la ciencia, en lo que especialistas consideran uno de los descubrimientos más relevantes de los últimos años en aguas profundas de la Argentina.

Los resultados surgieron del taller internacional de identificación de especies Species Discovery Workshop, donde se analizaron muestras recolectadas durante la campaña Talud Continental IV, realizada en agosto de 2025 a bordo del buque de investigación R/V Falkor (too), del Schmidt Ocean Institute (SOI). La misión fue seguida en tiempo real mediante transmisiones por streaming, lo que permitió que la comunidad científica y el público general acompañaran el trabajo en el fondo del mar.

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En una estimación preliminar se calculaba que el hallazgo rondaría las 40 nuevas especies. Sin embargo, tras el análisis detallado en laboratorio, la cifra escaló a 57. Los ejemplares identificados incluyen organismos de aguas profundas que cumplen un rol clave en los ecosistemas marinos, muchos de ellos prácticamente desconocidos hasta ahora para la ciencia local.

Detalles del descubrimiento: de copépodos a corales profundos

De acuerdo con el CONICET, la diversidad registrada se desglosa en:

  • 20 especies de copépodos, pequeños crustáceos que forman parte esencial del plancton.
  • 22 equinodermos, entre ellos diversos pepinos de mar y crinoideos.
  • 14 cnidarios, como octocorales, plumas de mar y corales pétreos.
  • 1 molusco escafópodo, junto con 5 nuevos géneros científicos que abarcan corales, pepinos de mar y crustáceos.

Los especialistas destacan que estos organismos contribuyen a sostener cadenas alimentarias complejas y hábitats de alta biodiversidad en profundidades que, en algunos casos, superan los 3.900 metros. El conocimiento de estas comunidades es clave para diseñar futuras estrategias de conservación en áreas de talud continental y cañones submarinos del Atlántico Sur.

“Loki” y otros protagonistas del fondo marino

Entre las especies más llamativas se encuentra el pepino de mar apodado “Loki” (Peniagone sp.), un equinodermo de aguas profundas bautizado por sus apéndices con forma de cuernos, que recuerdan al dios de la mitología nórdica. Este ejemplar fue registrado con imágenes y videos de gran calidad obtenidos directamente en el lecho marino.

“Loki” integra un grupo de hasta diez nuevas especies de holoturias detectadas durante el workshop. Según explicaron los investigadores, estos animales cumplen un papel fundamental en el reciclaje de materia orgánica en el fondo del océano, por lo que su estudio aporta información valiosa sobre el funcionamiento de los ecosistemas abisales.

Otro de los hallazgos destacados es la pluma de mar Pseudumbellula sp., además de un octocoral de intenso color rojo anaranjado del género Orstomisis. Ambos organismos contribuyen a la formación de estructuras que sirven de refugio y soporte para numerosas especies asociadas, generando verdaderos “bosques” de aguas profundas.

Un trabajo colaborativo y muchas especies aún por describir

El taller de identificación se llevó a cabo en julio pasado en la Universidad Maimónides, en la Ciudad de Buenos Aires, y reunió a 20 taxónomos en etapa inicial de carrera provenientes de América Latina y Europa. El encuentro fue liderado por The Nippon Foundation–Nekton Ocean Census, en alianza con el Schmidt Ocean Institute, y coordinado localmente por los investigadores del CONICET Martín Brogger y Valeria Teso.

Las muestras analizadas provienen, en su mayoría, de las campañas donde se utilizó el vehículo operado de forma remota (ROV) SuBastian, capaz de descender hasta casi 4.000 metros de profundidad. Gracias a esta tecnología es posible acceder a áreas del océano que hasta hace poco eran prácticamente inexploradas.

Los científicos remarcan que todavía queda una parte importante del material recolectado sin estudiar, por lo que la cifra de nuevas especies podría incrementarse a medida que avancen los análisis taxonómicos.

Para la comunidad científica argentina, este tipo de iniciativas consolida el conocimiento sobre la biodiversidad marina del país y refuerza la necesidad de proteger los ecosistemas de aguas profundas frente al avance de actividades humanas que podrían afectarlos en el futuro.

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